El presidente de Birmania (Myanmar), el exgeneral Thein Sein, informó hoy al Parlamento de la cancelación de las obras de la presa de Myitsone, construida con financiación de China y que ha recibido numerosas críticas de la oposición, intelectuales, ecologistas y las poblaciones afectadas.

El mandatario aseguró a los parlamentarios a través de una misiva que este proyecto, de 3.600 millones de dólares (2.667 millones de euros) y que comenzó en un tramo del río Irrawaddy en el estado Kachin en 2009, será "archivado" durante su mandato, según el medio disidente Irrawaddy.

Hacía solo unas semanas, el ministro de Energía birmano, Zaw Min, descartaba las críticas de los detractores durante un grupo de trabajo gubernamental y reafirmaba el compromiso del país con la construcción de Myitsone.

Las obras de la presa se aprobaron durante la visita que el vicepresidente chino Xi Jinpint efectuó a Birmania en diciembre de 2009, cuando el general Than Shwe presidía la Junta Militar que gobernaba Birmania y que se disolvió el pasado marzo para dar paso a su proyecto de "democracia disciplinada".

El plan original era que China Power Investment construyese una presa con potencia de 6.000 megavatios, de los que el gigante asiático recibiría el 90 por ciento.

La Organización para la Independencia Kachin envió una carta al presidente chino, Hu Jintao, en marzo para pedir la suspensión de las obras y la principal opositora birmana y nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, se unió a la causa en agosto.

Suu Kyi, quien ha vivido bajo arresto domiciliario 15 de los últimos 21 años por pedir de forma pacífica reformas democráticas, advirtió a las autoridades de que los trabajos desplazarán a unas 12.000 personas de 63 aldeas.

Hace cuatro días era el respetado escritor Dagon Taryar, de 93 años, quien apelaba al Gobierno para que abandonase Myitsone.

Birmania lleva gobernada por militares desde 1962, sólo que desde marzo son exgenerales.