El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACNUDH) condenó hoy "el uso excesivo e indiscriminado de la fuerza" por el Gobierno boliviano contra la marcha de unos 1.500 indígenas que marchaban contra una carretera financiada y construida por Brasil.

La oficina en La Paz de la OACNUDH deploró en un comunicado que los agentes hayan reprimido a los indígenas, entre ellos 400 mujeres y 120 niños, "cuando se encontraban descansando en su campamento en la tarde del domingo", cerca del pueblo amazónico de Yucumo, a más de 300 kilómetros de La Paz.

La ONU dice que el ataque policial dejó más de cien heridos y unos 200 detenidos, "que recobraron su libertad 17 horas después, y además provocó que varios niños y niñas fueran temporalmente separados de sus progenitores".

La represión de la marcha, de la que ni el presidente Evo Morales ni sus ministros se hacen responsables, aunque el mandatario pidió perdón por ello, originó una oleada de protestas en todo el país y desató una crisis del Gobierno, con la renuncia de dos ministros, un viceministro y otros funcionarios.

La ONU destacó que Morales ha pedido perdón, pero ratificó "la importancia del respeto de los derechos de los pueblos indígenas" y su derecho a una consulta, "de buena fe y por medio de sus organizaciones representativas", antes de aprobar medidas o proyectos que les afecten.

Los amazónicos se quejan precisamente de que la carretera atraviesa su territorio, sin que nadie les haya consultado antes.

Tras los disturbios y manifestaciones, Morales decidió el lunes suspender las obras mientras consulta a las regiones de Cochabamba y Beni, por las que está previsto que pase la carretera.

"La Oficina recuerda otra vez a las autoridades su obligación de proteger a toda persona de cualquier forma de violencia y de garantizar el ejercicio de los derechos fundamentales, incluyendo la libertad de expresión y el derecho de manifestarse libremente de forma pacífica", agrega el comunicado de la OACNUDH.

El dirigente aimara Rafael Quispe, que marcha con los indígenas amazónicos, dijo a Efe que han decidido reunirse en un pueblo de la zona para retomar la caminata hacia La Paz posiblemente esta semana, aunque no precisó fecha ni lugar.

Los indígenas rechazan por el momento volver a dialogar con los ministros de Morales, tras ocho intentos fracasados, y están decididos a no negociar hasta llegar a La Paz, ratificó a Efe uno de los dirigentes del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), Adolfo Moye.

Según Moye, al margen de la retórica del Ejecutivo, los indígenas reclaman que la carretera no pase por el Tipnis.

Los indígenas y grupos ambientalistas rechazan la carretera de más de 300 kilómetros, financiada por Brasil y construida por la firma brasileña OAS, porque temen que cause daños ambientales en el Tipnis y promueva la invasión de madereros y cultivadores de coca, base para la producción de cocaína.

El Tipnis colinda con la región del Chapare, donde Morales preside siete sindicatos de productores de coca a los que el mandatario ha prometido más tierras.