El príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión a la Corona británica, inauguró hoy junto a su esposa Catalina una unidad sanitaria en Surrey, tras participar en una misión de rescate como piloto, que le obligó a acudir a su cita sin haber dormido.

En un inusual compromiso oficial conjunto, el duque y la duquesa de Cambridge, ambos de 29 años, inauguraron una unidad dedicada a atender niños con cáncer en el hospital Royal Marsden en Surrey (suroeste de Londres), después de que el príncipe terminara su turno de 24 horas en la base aérea de Anglesey, sur de Gales.

Según informó hoy un portavoz del palacio de St.James, residencia oficial del príncipe, Guillermo acudió al hospital sin haber casi dormido pues había trabajado toda la noche en la base de la Real Fuerza Aérea (RAF) como piloto de helicóptero dedicado a rescates.

Según los detalles de su misión divulgados hoy, el príncipe llevó a un marinero desde un barco de guerra que estaba en aguas de la isla de Man (oeste de Gran Bretaña) hasta Sandhurst (sur inglés) para que pudiera visitar a un pariente enfermo de gravedad.

Después de cumplir con la misión, el príncipe regresó en helicóptero a la base de Anglesey, desde donde se trasladó al hospital a pesar del poco tiempo que le quedaba.

Pese a todo, el duque llegó a tiempo para unirse a su esposa a fin de inaugurar la unidad del Royal Marsden, un hospital que solía visitar su madre, la fallecida Diana de Gales.

Los duques, que se casaron el pasado mes de abril, viven en Gales y apenas cumplen juntos compromisos oficiales.