El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, visitó hoy el Congreso brasileño, donde pidió apoyo para lograr la liberación de los cinco agentes cubanos presos en Estados Unidos bajo acusaciones de espionaje.

Antes de dirigirse al Parlamento, el canciller tuvo un breve encuentro privado con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, con quien analizó los planes de cooperación que existen entre ambos países.

En la reunión estuvieron también el canciller brasileño, Antonio Patriota, y el asesor presidencial para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, pero fuentes oficiales consultadas por Efe no precisaron si se llegó a tratar el caso de los cinco agentes.

En su visita al Congreso, Rodríguez planteó, tal como hizo este miércoles en una reunión con Patriota, el caso de los "cinco héroes", como se considera en Cuba a los agentes detenidos en 2001 y condenados por un tribunal de Miami a penas que varían entre quince años y prisión perpetua.

El canciller expresó, en particular, la preocupación de Cuba por René González, uno de los cinco detenidos, quien la semana próxima dejará la prisión bajo un régimen de libertad condicional y deberá permanecer en Miami durante los tres años que estará en esa condición.

Rodríguez denunció, como lo hizo después de su reunión con Patriota, que la decisión judicial que retendrá a González en Miami supone un "castigo adicional" y una "venganza política".

También afirmó que Estados Unidos será responsable de lo que pueda ocurrir con González, pues "todo el mundo sabe que en Miami están afincados conocidos grupos del terrorismo anticubano".

Durante su visita al Congreso, Rodríguez fue recibido por el presidente del Senado, José Sarney, y la vicepresidenta primera de la Cámara de Diputados, Rose de Freitas.

Sarney se interesó en particular por la salud del expresidente cubano Fidel Castro, de quien Rodríguez dijo que "al contrario de lo que salió en la prensa, se encuentra muy bien".

También trató sobre el caso de los agentes detenidos con miembros del Grupo Parlamentario Brasil-Cuba, quienes le informaron que tramita en el Senado una moción para solicitar a Estados Unidos que permita a un grupo de parlamentarios brasileños les visite.

"Quiero agradecer al Parlamento brasileño por su postura en defensa de los derechos humanos y puedo afirmar que, para el pueblo cubano, es motivo de mucha emoción ver la actuación de este grupo en defensa de Cuba", declaró Rodríguez.

Al abandonar el Congreso, ante la pregunta de un periodista sobre las libertades políticas en la isla, afirmó que en Cuba celebran elecciones cada cinco años, en alusión al período en que se renuevan los miembros de la Asamblea Nacional.

Rodríguez agregó con cierta ironía que tiene "varias opiniones", que no manifestó, sobre las elecciones en Estados Unidos, donde dijo que "un diputado o un senador cuestan varios millones de dólares y para ser presidente hay que ser multimillonario".

En todas las reuniones que el canciller sostuvo durante su estancia de dos días en Brasilia también se analizó la relación entre ambos países, con énfasis en el comercio y la cooperación.

En ese terreno, la intención de Brasil y Cuba es estudiar alternativas que permitan potenciar el intercambio comercial bilateral, que en 2010 totalizó 488,2 millones de dólares y que entre enero y agosto pasados ya alcanzó la suma de 413 millones.