El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, presentó hoy un programa de cobertura de seguro social que permitirá la afiliación de los inmigrantes hondureños en EE.UU. para que sus familiares reciban atención médica en la nación centroamericana.

El Proyecto Especial de Afiliación del Migrante Hondureño "Catracho Seguro", desarrollado por el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y la Secretaría de Relaciones Exteriores, beneficiará a cerca de 90.000 personas el primer año.

"Darle acceso al seguro social a los hijos y familias que están en Honduras es algo muy encomiable y algo que garantiza la serenidad de que los familiares allá estarán bien atendidos", dijo Lobo en Miami en compañía de su esposa, Rosa Elena de Lobo.

Destacó la contribución de los inmigrantes hondureños quienes con el envío de sus remesas, calculadas en más de 2.000 millones de dólares anuales y que representan alrededor del 25 por ciento del producto interno bruto (PIB) de ese país, garantizan la estabilidad financiera del país.

"En Honduras los que nos han garantizado la estabilidad han sido los hombres y mujeres que sorteando miles de dificultades vienen a Estados Unidos (...). Tenemos una obligación moral muy fuerte con los inmigrantes", dijo el mandatario en la presentación de esta iniciativa ante la comunidad hondureña en Miami.

Cerca de 1,2 millones de hondureños residen en el exterior, en su mayoría en EE.UU., y de éstos 330.000 envían remesas a sus familiares, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Honduras.

Con el programa, los hondureños en EE.UU., país seleccionado como piloto, también podrán aportar dinero al régimen de pensiones para que al regresar a su nación puedan jubilarse y cuenten con recursos económicos.

Los hijos menores de 11 años y las esposas de los inmigrantes hondureños tendrán derecho a utilizar los servicios que ofrece el IHSS siempre que estén en Honduras.

Sin embargo, Lobo ha pedido al IHSS que la cobertura sea ampliada para que los menores de 15 años puedan recibir los beneficios.

El mandatario enfatizó que con el programa los hondureños tendrán la seguridad de que sus hijos y esposas serán atendidos por el IHSS, y a la vez "estarán guardando para su retiro. Las personas cuando ya no pueden trabajar aquí se regresan a Honduras y con otros programas se le permitiría tener una garantía de estabilidad, no solo médica".

Los inmigrantes que residen en el exterior tendrá derecho a hacer uso de los servicios del seguro social cuando viajen a su país.

El programa se implementará inicialmente en ocho estados: Florida, California, Texas, Luisiana, Washington, Georgia, Illinois y Nueva York.

Mario Zelaya, director del IHSS, informó que el único requisito para inscribirse es ser hondureño y las personas pueden registrarse en el sitio en internet de ese organismo público.

"Ahora vamos a dar la atención a las personas que trabajan con la preocupación de que el día de mañana un hijo, una esposa, puede sufrir un percance y quién lo va a atender", expresó Zelaya.

"Para eso está el Seguro Social -añadió-, la directriz del presidente de la República, de darle esa seguridad al pueblo hondureño y sobre todo a los familiares de aquellos que dejan su país para apoyar a Honduras".

Samir Sirgy, sub gerente de afiliaciones del IHSS, detalló en la presentación que el monto de cotización es de 52 dólares mensuales y el pago es semestral y anual.

Los beneficiarios podrán recibir consulta externa, medicina especializada y hospitalización tras seis meses de cotizaciones.

Dependiendo de la aceptación que tenga el programa, dijeron los funcionarios, se trabajará para aplicarlo en otros países como España, México y de Centroamérica.

El anuncio de Lobo fue bien acogido por la organización hondureña Francisco Morazán, aunque espera que se ofrezca una alternativa para los inmigrantes indocumentados que no pueden viajar a su país a recibir esos beneficios.

"Estamos muy satisfechos, contentos. Ya vemos que estamos buscando el camino real que necesitaba esta comunidad que es el motor de la economía de nuestro país. Pero tenemos una inquietud: ¿Qué alternativas hay para las personas que no tienen documentos para viajar?", preguntó Francisco Portillo, presidente de ese grupo.

Las autoridades hondureñas dijeron que en una segunda fase podrían trabajar en buscar acuerdos con clínicas en EE.UU.