Los partidos belgas han logrado hoy un importante acuerdo para revisar la ley de financiación de las regiones y aumentar su autonomía fiscal, un paso decisivo hacia la formación de un Gobierno después de un año y tres meses de negociaciones.

El pacto se ha alcanzado esta mañana después de discusiones que se prolongaron durante toda la noche entre los ocho partidos flamencos y francófonos, cuyos líderes han acogido el avance con gran satisfacción.

El acuerdo supone un aumento sustancial de la autonomía fiscal de las regiones acompañado del mantenimiento de ciertos mecanismos de solidaridad entre las mismas -en especial los impuestos progresivos-, y garantiza la sostenibilidad del Estado federal con las cotizaciones percibidas por las diferentes administraciones.

La reforma de la ley de financiación regional era el segundo mayor escollo que debían superar los partidos belgas en el camino hacia la formación de Gobierno, después de que el pasado día 15 lograran un pacto sobre el distrito electoral y judicial de Bruselas-Halle-Vilvoorde (BHV).

Para los liberales flamencos (Open VLD), la reforma estatal consensuada hoy es "la más grande de la historia del país", según dijo el líder del partido, Alexander De Croo, en declaraciones recogidas por el diario "Le Soir".

El político flamenco se mostró particularmente satisfecho por el volumen de las competencias transferidas, que se eleva a los 17.000 millones de euros, y por la amplitud de la autonomía fiscal, estimada en 11.000 millones.

El partido socialista francófono, cuyo líder Elio Di Rupo ha dirigido las negociaciones, considera que el acuerdo "sienta las bases de la nueva Bélgica Federal", según dijo la ministra de Asuntos Sociales en funciones, Laurette Onkelinx.

"Es un paso de gigante hacia la buena dirección", afirmó por su parte el líder liberal francófono Charles Michel, mientras que la viceprimera ministra y democristiana Joelle Milquet calificó el acuerdo de "misión cumplida".

Además, los partidos consensuaron una estrategia de refinanciación para la región de la capital -otro asunto delicado de las negociaciones-, que repartirá 461 millones de euros hasta 2015 para competencias de seguridad, movilidad o políticas lingüísticas.

El acuerdo sobre la ley de financiación pretende servir para que Bélgica alcance el equilibrio presupuestario en 2015.

Los ocho partidos belgas continuarán el lunes las negociaciones sobre el último de los puntos clave: la transferencia de competencias a las regiones, que detallará cómo podrán administrar las autoridades regionales de Flandes, Valonia y Bruselas-Capital su mayor autonomía fiscal.EFE