El primer ministro y responsable de Exteriores libio, Mahmud Jibril, dijo hoy que el Consejo Nacional de Transición (CNT) todavía no ha decidido quién juzgará a Muamar el Gadafi si llega a ser detenido.

"Creo que ahora la cuestión más importante es cómo capturar a Gadafi. Después (nos plantearemos) si se le entregará a la Corte Penal Internacional (CPI) o vamos a tratar la situación a nivel interno", dijo Jibril, quien también indicó a la prensa en Naciones Unidas que cuando se plantee la cuestión serán asesorados legalmente.

El primer ministro libio se refirió a que en ese momento habrá que determinar "si es la ley libia la que prevalece o es la ley internacional".

Gadafi, quien ha estado en el poder en su país durante más de cuarenta años, está en paradero desconocido desde hace semanas, cuando la capital libia fue tomada por los rebeldes y su complejo residencial saqueado.

El pasado 20 de septiembre reapareció en un mensaje de audio difundido por algunas televisiones árabes y en el que tildó de "farsa" al nuevo régimen en su país porque dijo que había sido impuesto "a través de bombardeos aéreos y marítimos".

La CPI, con sede en La Haya, emitió una orden de arresto contra Gadafi y su cuñado, el jefe de la inteligencia del régimen, Abdulá el Senusi, por presuntos crímenes de lesa humanidad como asesinatos y detenciones arbitrarias a manifestantes pacíficos, presuntamente ocurridos a partir del pasado febrero durante las protestas de insurgentes al régimen.

El primer ministro libio y ministro de Exteriores se refirió también a que en el caso de que la detención se produzca, "habrá que ver el interés que tiene el pueblo libio".

Respecto a la OTAN, el político libio mencionó las palabras del secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, relativas a que cuando ya no sean necesarios, cesará su presencia.

"Como Rasmussen ha dicho en muchas ocasiones estarán mientras se les necesite. Es una necesidad básicamente relacionada con la protección de los civiles", dijo Jibril, quien subrayó que "es tan simple como eso".

Asimismo, se refirió a que sin la intervención de la OTAN para proteger a los civiles, "habría habido más bajas" o "quizás hubiera acabado con el levantamiento", al tiempo que indicó que aún ante esa última posibilidad, el depuesto líder libio "no hubiera podido acabar con la voluntad del pueblo libio".

Jibril se refirió a que todavía quedan algunas zonas de resistencia en su país con progadafistas, pero subrayó que los grupos democráticos han derogado ya a las fuerzas favorables al régimen de Gadafi y controlan prácticamente todo el país.

En Libia los rebeldes continúan luchando para arrebatar terreno a las fuerzas gadafistas en Sebha, Bani Walid y Yufra, en el sur, y en Sirte, en el norte.

Por su parte, el representante de la ONU para Libia, Ian Martin, señaló el jueves que la recién creada Misión de Apoyo de la ONU en Libia (UNSMIL) ya está preparada para iniciar su trabajo en el país norteafricano y que en los tres meses iniciales ofrecerán asistencia y asesoría inmediata al Consejo.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el pasado viernes la resolución 2009 sobre Libia, que sustituyó a las adoptadas al inicio del conflicto hace seis meses, estableció una misión política del organismo multinacional sobre el terreno y adaptó a la nueva situación medidas anteriores como el embargo de armas y el bloqueo de bienes.

Ese documento contiene los detalles de la ayuda inmediata de la ONU a las autoridades de transición libias de cara a la celebración de elecciones y la redacción de una constitución, además de establecer los pasos para desbloquear millones de dólares congelados desde hace meses.

Asimismo, estableció la UNSMIL por un período inicial de tres meses, con el mandato de, entre otros objetivos, "entablar un diálogo político sin exclusiones, propiciar la reconciliación nacional y emprender el proceso constituyente y electoral".