La presidenta costarricense, Laura Chinchilla, denunció hoy en la ONU el impacto que sobre los países centroamericanos tiene el crimen organizado transfronterizo y la inseguridad que genera en las sociedades.

"En la actualidad somos víctimas de una nueva y terrible agresión: la arremetida fría, funesta y feroz del crimen organizado transfronterizo", dijo la presidenta centroamericana en su intervención ante el pleno de la Asamblea General de la ONU que celebra sus debates públicos hasta la próxima semana.

Agregó que ese tipo de delincuencia "genera inseguridad, debilita las instituciones, corrompe funcionarios, impulsa la adicción, ha truncado la vida de miles de jóvenes, destruido familias y convertido en delincuentes a humildes jefas de hogar".

Chinchilla, la primera mujer de Costa Rica en alcanzar la presidencia, señaló que también erosiona el tejido básico de nuestra convivencia social y pone en jaque la existencia misma del Estado de derecho en algunos países.

La jefa del estado costarricense se refirió a la Conferencia Regional sobre Seguridad en Centroamérica, celebrada en Guatemala en junio pasado, y señaló que esa región es "víctima de una geopolítica perversa" al estar ubicada entre "los grandes centros de producción y el mayor mercado consumidor de drogas del mundo".

Señaló que ello genera costos materiales, institucionales y humanos, que para los centroamericanos "implican desafíos extremos y desgarramientos profundos".

Por ello pidió a la comunidad internacional y en particular a los grandes consumidores de drogas y productores de armas que materializan la violencia que "asuman plenamente, y sin más retraso, las responsabilidades que les corresponden".