El Gobierno de Uruguay "se replantea" la situación de su país en el Mercosur en respuesta a las recientes trabas arancelarias impuestas por sus mayores socios, Brasil y Argentina, afirmó el presidente José Mujica en una entrevista exclusiva publicada hoy por el semanario Búsqueda.

"Si somos iguales que cualquier otro país que no está en el Mercosur hay que replantearse algunas cosas", afirmó el mandatario en una entrevista en la que expresó su intención de mantener contactos la próxima semana con sus pares brasileña, Dilma Rousseff, y argentina, Cristina Fernández.

La semana pasada, el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, anunció la imposición de una subida impositiva del 30 por ciento a la importación de automóviles, entre ellos los que procedan del Mercosur si no cumplen determinadas condiciones.

La iniciativa engloba a automóviles, tractores, autobuses, camiones y vehículos comerciales ligeros y se aplicará hasta el 31 de diciembre de 2012.

Para evitar el alza tributaria, los productores radicados en un país del Mercosur tendrán que utilizar un mínimo del 65 % de piezas producidas en el bloque.

Quedarán exentos los fabricantes locales que inviertan en innovación tecnológica y los que realicen la mayoría de sus procesos en suelo nacional, incluyendo aspectos como el estampado, la pintura o la fabricación de motores, transmisiones, embragues u otros componentes.

La decisión de Brasilia ha generado inquietud en el sector automotriz uruguayo, que cada año exporta a Brasil unos 15.000 vehículos por un valor global de 150 millones de dólares y da empleo directo a mil personas.

Mujica aseguró el martes que la cuestión provoca "algún escozor", y poco después el subsecretario uruguayo de Relaciones Exteriores, Roberto Conde, anunció el inicio de conversaciones con las autoridades brasileñas para hacerles entender que deben cumplir "el espíritu del Mercosur".

Mientras, una de las empresas automotrices afectadas, EFFA, de capital chino, anunciará este jueves el cierre temporal de su planta armadora en el departamento de San José, según el diario El País.

Según la Cámara de Indutriales Automotrices del Uruguay, además de EFFA se han visto afectadas por la medida las firmas Chery-Socma, también con inversión china, y Nordex, surcoreana.

EFFA, que produce la marca Lifan, y Nordex (Kia) colocan el 100 por ciento de su producción en Brasil, mientras que Chery-Socma (Chery) exporta el 50 por ciento a ese país.

"Nosotros no somos China y estamos lejos de serlo, somos insignificantes y cabemos en un barrio de San Pablo", manifestó a Búsqueda Mujica, que sin embargo no se refirió al origen de las empresas automotrices ubicadas en suelo uruguayo.

"Sabemos que alguna medida que tome China puede hacer colapsar a unos cuantos, pero Uruguay no hace colapsar ni a Santa Ana de Livramento", agregó, poniendo de ejemplo esa localidad brasileña menor, ubicada junto a la frontera uruguaya.

Por su parte, la Cámara de Industrias del Uruguay denunció que las importaciones argentinas de bienes están en caída por las medidas proteccionistas aplicadas por el Gobierno de Cristina Fernández, la última relativa al sector editorial, y se quejó de que esa línea se esté generalizando en la región.

En la última cumbre del Mercosur, celebrada en Asunción, Mujica defendió la necesidad de ampliar el Mercosur con la incorporación definitiva de Venezuela, pendiente solo del visto bueno del Senado paraguayo, y de Ecuador, a la vez que criticó a los latinoamericanos por ser demasiado propensos a crear organismos de integración.