El líder opositor venezolano Leopoldo López está dispuesto a comparecer ante la justicia si abren un proceso en su contra, después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) le diera la razón en su demanda contra su inhabilitación administrativa para ejercer cargos públicos.

La CorteIDH dio la razón a López en una demanda que interpuso contra Venezuela después de que la Contraloría lo inhabilitó administrativamente en agosto de 2008 por dos casos de presunto mal uso de recursos: uno en 1996 en la petrolera estatal PDVSA y otro en la Alcaldía de Chacao en 2004.

"Si hay algún caso por el cual me quieran abrir un procedimiento (penal), que lo hagan, yo siempre he estado dispuesto. Si hay alguien que no ha faltado a ninguna citación de ningún organismo público en Venezuela he sido yo", declaró López a Efe.

Explicó que fue acusado, pero nunca procesado ni se presentó su caso ante un juez, argumentos que esgrimió frente a la decisión de la Contraloría venezolana.

"Yo estaría esperando que pretendan después de todo eso abrir un caso para enjuiciarme. Sería bastante evidente la jugada (...) Se le vería el traje, no las costuras, de la manipulación de lo que eso significa del sistema de justicia", añadió el dirigente y coordinador nacional del partido Voluntad Popular.

Dijo que está dispuesto a defender su caso, y subrayó que, tras la sentencia de la CorteIDH, está habilitado "en justicia y en derecho".

"Voy a luchar por que se cumpla con lo que fue la conquista importante que obtuvimos en nuestros derechos", subrayó el exalcalde del municipio de Chacao, en el este de la capital venezolana, donde gobernó durante ocho años.

Indicó que al Consejo Nacional Electoral (CNE) le corresponde "asumir directamente la materialización de la sentencia", aunque las distintas autoridades en el país han coincidido en que será el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el que tenga la última palabra.

La CorteIDH ordenó a Venezuela "dejar sin efecto las resoluciones (...) emitidas por el Contralor General de la República, mediante las cuales se declaró la inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas del señor López Mendoza por un período de tres y seis años".

El Gobierno venezolano ha cuestionado la sentencia de la Corte por considerar que "con este tipo de decisiones (...) se da un claro estímulo a los actos de corrupción, no solo en Venezuela sino en cualquier país del mundo", y ha dicho que será el Tribunal Supremo venezolano el que determine qué hacer tras la sentencia.

La Cancillería venezolana consideró tras conocer la decisión de la Corte Interamericana que ésta "recurrentemente se extralimita en sus funciones".

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha señalado que la CorteIDH "no vale nada", y que "forma parte de esas instituciones del pasado".

Sobre el 2012, López consideró que debe ser un año "en el que no solamente se contrasten dos personas en el proceso electoral" sino "dos visiones de país".

Al referirse a Chávez, quien se presentará a su tercera reelección, López consideró que "es derrotable", al comparar la situación con la historia bíblica de David y Goliat.

"¿Y David no le ganó a Goliat? Lo que hay que tener es puntería, y nosotros tenemos puntería. Una estrategia clara, esa estrategia es construir una nueva mayoría, no desviarnos, presentarle a los venezolanos con esperanza, con optimismo, con una sonrisa de lo que viene", sostuvo.

Aseguró que la oposición está "en el mejor momento" de los últimos años y que el día después del 7 de octubre de 2012, cuando están previstas las presidenciales, ve a Chávez "como el expresidente de Venezuela".