La Cámara de Representantes de EE.UU., bajo control republicano, rechazó hoy una medida para financiar las operaciones del Gobierno hasta el próximo 18 de noviembre, en medio de disputas partidistas sobre gastos para la gestión de emergencias.

La votación, 195-230, obliga ahora a los legisladores a negociar alternativas para continuar financiando la mayoría de las operaciones del Gobierno federal más allá del próximo 30 de septiembre, cuando termina el año fiscal en curso.

Más de 40 republicanos votaron en contra de la medida de gastos, mientras que sólo seis demócratas la apoyaron.

"Tenía la esperanza de que lograríamos aprobar una resolución (de gastos), para que no le diéramos al público estadounidense la impresión de que no podemos llegar a un acuerdo", se quejó el legislador demócrata por Maryland, Steny Hoyer.

La medida fue rechazada debido, en parte, a que la minoría demócrata en la Cámara baja, y algunos republicanos, exigen más fondos para la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés) que los que estaban incluidos en el proyecto de ley.

Una de las quejas de los demócratas es que la medida sopesa un recorte de 1.500 millones de dólares a un programa de préstamos para el sector automovilístico a cargo del Departamento de Energía.

Varios republicanos insistieron hoy en que, aún con el recorte, a ese programa le quedarían fondos por un total de 2.500 millones de dólares. El recorte en cuestión sería canalizado a los fondos de la FEMA.

Aunque ambas cámaras del Congreso prevén entrar en receso la semana próxima, para que los legisladores puedan trabajar en sus distritos, esta disputa puede obligarlos a quedarse en Washington para completar la asignatura pendiente, según observadores.