El legislador republicano Darrell Issa afirmó hoy que espera entrevistar "antes de finales de la próxima semana" a funcionarios de la Casa Blanca sobre lo que sabían de la fallida operación en la frontera con México contra el crimen organizado, conocida como "Rápido y Furioso".

"Hemos solicitado entrevistas, dado que nuestro proceso habitual es el de tener una entrevista privada para poder formular preguntas más exhaustivas", dijo Issa en declaraciones a los periodistas en un breve paréntesis de una audiencia sobre asuntos migratorios.

El congresista es uno de los más activos en la investigación sobre el dispositivo encubierto, que permitió el trasiego ilegal de varios millares de armas a México entre 2009 y 2010 con el fin de rastrear a los compradores presuntamente relacionados con los carteles del narcotráfico.

Sin embargo, la operación fracasó y se perdió el rastro a centenares de armas. Además, algunas de ellas han sido vinculadas con los asesinatos de dos agentes federales de Estados Unidos.

"Si se niegan a eso (la entrevista), por supuesto sopesaríamos exigir que se presenten ante una audiencia del pleno del comité", añadió Issa, que preside el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes.

El Congreso amplió a inicios de este mes la investigación sobre la operación a tres miembros antiguos y actuales del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

Esto cobija al exdirector para Asuntos de Norteamérica, Kevin O'Reilly; Dan Restrepo, asesor del presidente Barack Obama para América Latina, y Greg Gatjanis, director para Asuntos Antinarcóticos.

En una carta, Issa y el senador republicano Charles Grassley pidieron disponer de documentos relacionados con esos tres funcionarios y solicitaron entrevistarse personalmente con ellos.

Según Issa, la fecha prevista para esas entrevistas será "antes del fin de la próxima semana", y su verdadero propósito será el de "averiguar exactamente cuánto sabían" sobre la operación desplegada por la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF) y "cuándo lo supieron".

"Nuestra meta principal ahora mismo es compartir información con el Gobierno mexicano para recuperar la confianza sobre nuestros esfuerzos en ambos lados de la frontera en la lucha contra las drogas y la violencia que éstas generan", subrayó el legislador.

La Procuraduría General de la República (PGR) de México ha indicado en varias ocasiones que el Gobierno de ese país no había tenido conocimiento de la existencia de un operativo que incluyera el trasiego o tráfico controlado de armas a territorio mexicano.

Issa dijo que se compromete a compartir toda la información sobre estas investigaciones con la fiscal general de México, Marisela Morales, "para asegurarnos de que ella está plenamente satisfecha con los hechos en torno a esto (investigación) y cómo tomaremos medidas para asegurar que no vuelva a ocurrir".