Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, que ya reciben solicitudes de ingreso de homosexuales, empezarán a analizarlas a partir de mañana cuando expire la prohibición legal contra quienes se declaraban como tal, indicó el Pentágono.

Este martes 20 de septiembre caducará una ley que sólo permitía la presencia de homosexuales entre los militares si no declaraban su orientación sexual, y que ha llevado a darse de baja a miles de hombres y mujeres, muchos de ellos con servicio distinguido en las Fuerzas Armadas.

El portavoz del Pentágono, George Little, dijo hoy que los militares están "preparados adecuadamente para el final de la política actual" conocida con el lema "no te preguntan, no lo digas", promulgada en 1993.

Aaron Belkin, autor de un libro sobre la lucha de los homosexuales contra esa legislación, indicó que el final de la prohibición "pone fin a la paranoia política" que la creó hace casi dos décadas.

"El 20 de septiembre marcará un cambio cultural para los militares y un cambio político para los soldados homosexuales", dijo Belkin, y añadió que "aún más importante es que se trata de un momento en el cual la verdad y la justicia vencen a la paranoia".

Según un estudio del Instituto Williams, de la Universidad de California en Los Ángeles, hay unos 48.500 hombres y mujeres homosexuales y bisexuales en servicio activo o en las reservas de las Fuerzas Armadas de EE.UU., y otros 22.000 se encuentran en las fuerzas de reserva y retirados.

En total, más de 70.500 homosexuales, que representan el 2,2 por ciento de la fuerza militar de EE.UU., según ese estudio.

Un informe del Pentágono la semana pasada indicó que el 97 por ciento de los soldados y oficiales han recibido instrucción específica sobre qué significa el final de la veda, y las reglamentaciones que entrarán en vigencia pasada esta medianoche.

Eso significa que unos dos millones de miembros de las Fuerzas Armadas habían recibido la instrucción hasta fines de julio.

Alex Nicholson, director ejecutivo del grupo Servicemembers United, dijo al diario The Washington Blade que la instrucción que han recibido los soldados tendrá "una influencia significativa sobre las perspectivas con que la tropa, y los estadounidenses en general, ven a los homosexuales".

"Realmente las Fuerzas Armadas se tomaron el tiempo para instruir y educar a las tropas sobre esta política", añadió Nicholson. "Se les habló acerca de los homosexuales y sus familias, y se mostró que los homosexuales son personas normales".