El Gobierno de EE.UU. defendió hoy los avances de la Iniciativa Mérida ante las críticas del congresista republicano Connie Mack, que denunció esta semana el "fracaso" a la hora de establecer fechas y objetivos tangibles para esa estrategia.

"La Iniciativa Mérida ya tiene un impacto positivo", indicó el Departamento de Estado en un comunicado, en el que resume los avances del plan de seguridad regional desde su puesta en marcha en 2008.

Desde entonces, Estados Unidos ha desembolsado más de 1.600 millones de dólares para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en México, Centroamérica, Haití y la República Dominicana.

Los críticos con la iniciativa han señalado que, ante la magnitud de la narcoviolencia en México, la entrega de equipos y demás recursos no fluye con suficiente celeridad.

En una audiencia el miércoles en la Cámara baja, Mack, que preside el subcomité del Hemisferio Occidental, abogó por diseñar una nueva estrategia contra el crimen, al señalar que el Gobierno de Barack Obama ha "fracasado en establecer fechas, objetivos tangibles y guías estratégicas para asegurar el uso exitoso de los fondos".

Ante ese argumento, el Departamento de Estado recordó hoy que, desde el comienzo de la Iniciativa Mérida, México y EE.UU. han formado a más 6.800 policías y más de 23.000 empleados del sistema de justicia, y mejorado el sistema de intercambio de información, algo que ha llevado a la captura de más de 29 capos.

La defensa de la estrategia coincide con la entrega formal hoy a México de tres nuevos helicópteros "Black Hawk", que se sumarán a su flota aeronaval para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

La entrega eleva a 14 el número de helicópteros dados a México en el marco de la Iniciativa, de acuerdo con el Departamento de Estado.

En total, según la embajada de Estados Unidos en México, ya se han entregado más de 612 millones de dólares en equipo, capacitación, y otros materiales para luchar contra el crimen organizado.