La Presidencia de Uruguay prefirió hoy no pronunciarse sobre el ataque verbal que sufrió el presidente del país, José Mujica, en una visita a una feria rural por parte de un exmilitante de la guerrilla tupamara, a la que perteneció el gobernante.

Fuentes oficiales indicaron a Efe que, al hilo de la actitud de Mujica tras el suceso, el Gobierno no va a entrar en valoraciones sobre lo sucedido.

El miércoles, durante una visita del mandatario a la Expo Prado, la principal feria rural del país, el exguerrillero Sergio Samanna increpó al jefe de Estado ante la sorpresa de los presentes, entre ellos algunos medios de comunicación.

"Pepe, mírame, vos, la Tronca y el Ñato, nos entregaron y ahora entregan al pueblo a las multinacionales", afirmó Samanna en alusión a los apelativos con los que se conoce al presidente, su esposa la senadora Lucía Topolansky y el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, todos ellos extupamaros.

"Estás entregando a un pueblo y a la sangre de nuestros compañeros", agregó ante la atenta mirada de Mujica, quien se marchó sin hacer comentarios.

El presidente, su esposa y Fernández Huidobro, así como otros miembros del Ejecutivo uruguayo, que está en manos del bloque izquierdista Frente Amplio, pasaron varios años en la cárcel, la mayoría de ellos durante la dictadura (1973-1985) y en condiciones infrahumanas, por su lucha con el Movimiento de Liberación-Tupamaros.

Este grupo subversivo combatió con asaltos, asesinatos, secuestros y atentados a varios Gobiernos constitucionales en las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado, hasta que fue neutralizado por el régimen de facto.