El presidente peruano, Ollanta Humala, lamentó hoy la muerte de dos militares en el convulsionado Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) y pidió una sanción ejemplar para los terroristas que atacaron el helicóptero en que viajaban.

A través de un mensaje en la red social Twitter, Humala escribió: "Lamento profundamente las muertes de los oficiales del Ejército en el VRAE. Honor a los caídos y sanción ejemplar a los culpables".

Posteriormente en declaraciones a los periodistas, Humala expresó su "rechazo e indignación frente a este acto de cobardía, de insanía, de gente que cree que por la vía de la fuerza va implantar a todo el pueblo peruano una forma de vida que rechazamos".

"Todo el Perú rechaza a esos miserables que están levantados en armas contra el pueblo peruano", apuntó el jefe de Estado.

El ataque se registró ayer cuando el helicóptero donde se encontraban los militares fue tiroteado mientras despegaba de la cima de la quebrada Chorobamba, en la localidad de San Martín de Pangoa, en la provincia selvática de Satipo.

Los dos muertos son el teniente coronel Esneider Vásquez Silva, piloto del helicóptero, y el capitán Jenner Vidarte Campos, quienes formaban parte de las patrullas de las fuerzas especiales que realizaban operaciones contra terroristas en la región de la margen izquierda del río Mantaro.

El mandatario agregó que "las Fuerzas Armadas están empeñadas en producir tranquilidad, confianza en todo el territorio nacional y en zonas donde el Estado históricamente no estuvo presente",

En el VRAE, ubicado al sureste de Perú, operan remanentes del grupo armado Sendero Luminoso en alianza con las mafias del narcotráfico que suelen lanzar emboscadas a las fuerzas del Ejército y de la Policía.

El anterior ataque contra un helicóptero en el VRAE ocurrió en marzo pasado, cuando derribaron la nave y dejaron heridos al jefe del Estado Mayor en esa zona, Carlos Tello, y al artillero Juan Pérez.