La crisis de la zona del euro hace perder popularidad a la coalición gubernamental que dirige la canciller federal, Angela Merkel, a la vez que da alas a la oposición socialdemócrata (SPD), que ahora podría formar una alianza de mayoría en el Bundestag (Parlamento federal) con Los Verdes.

Así se desprende del sondeo semanal del instituto demoscópico Forsa hecho público hoy, que concede al SPD un 29 % de intención de voto, dos puntos mas que hace siete días y el mejor valor desde febrero de 2008.

Los partidos de la Unión (cristianodemócratas y socialcristianos bávaros CDU/CSU) de Merkel ceden un punto hasta un 31 % y los liberales (FDP), socio menor de la coalición gubernamental, se mantienen en un 4 %, insuficiente para rebasar la barrera del 5 % necesaria para obtener representación parlamentaria.

A su vez, Los Verdes se mantienen estables en un 19 % de votos potenciales, al igual que La Izquierda, formada por los poscomunistas de la extinta República Democrática Alemana (RDA) y un ala disidente del SPD, que no varía su intención de voto del 9 %.

Con ello el SPD y Los Verdes suman un 48 % de votos potenciales, 13 puntos mas que los partidos de la coalición de Gobierno de Merkel con un 35 %, con lo que la oposición contaría con una mayoría suficiente en el Bundestag de celebrarse comicios legislativos anticipados.

Manfred Güllner, jefe de Forsa, explica en su análisis que el alza del SPD se debe fundamentalmente a que "los asuntos económicos clásicos han recuperado protagonismo" entre los electores.

Al igual que la pasada primavera Los Verdes se beneficiaron del debate atómico tras la catástrofe de Fukushima para ganar en intención de voto, el SPD ve ahora mejorar su imagen por la crisis financiera y económica, señala Güllner.