Las amenazas de una "guerra civil" o de una "desintegración" se ciernen sobre Yemen si la comunidad internacional no acude en ayuda de este país, según una comisión de la ONU que investigó la represión por parte del gobierno de las protestas pacíficas de los últimos meses.

En ese contexto, grupos armados yemeníes, algunos de ellos vinculados al movimiento terrorista Al-Qaeda, luchan contra las fuerzas oficiales en su intento por hacerse con el poder, señala el informe presentado hoy a la prensa por Hanny Megally, miembro de la comisión.

Según el documento, "el Gobierno yemení ha perdido el control efectivo de partes del país y dentro de algunas ciudades importantes, donde los opositores armados parecen tener el control de facto".

Los enviados de la ONU afirman que la violencia con la que se intento sofocar las manifestaciones en Yemen, que empezaron a principios de año y desde entonces no han cesado, causaron "cientos de muertos y miles de heridos, entre los que hay amputados".