El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, destituyó hoy al ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, informaron medios locales de prensa, mientras el gobernante permanece en su despacho reunido con varios de sus colaboradores.

El sucesor de Álvarez sería Pompeyo Bonilla, quien se ha venido desempeñando como titular de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, indicó "Proceso Digital", citando a "una alta fuente oficial".

Una fuente cercana a Lobo indicó escuetamente a Efe que "el presidente ya está cansado de tanta inseguridad ciudadana en el país y parece que hoy mismo vienen importantes cambios en la Secretaría de Seguridad".

Agregó que Álvarez, quien hoy llegó a la Casa Presidencial sin el riguroso dispositivo de seguridad con el que siempre se moviliza, "ahora está reunido con el presidente".

Lobo confirmó el viernes en el occidente del país que en los próximos días anunciará cambios en su Gabinete de Gobierno, pero habría adelantado para hoy el del ministro de Seguridad y varios altos cargos de la Policía.

El gobernante incluso dijo que él mismo se involucrará más en el tema de la seguridad, porque es preocupante la ola de violencia que sacude al país, con una veintena de muertes diarias, según informes de organismos de derechos humanos.

Según "Proceso Digital", Bonilla estaría asumiendo hoy mismo la Secretaría de Seguridad, en cuyo cuartel principal se ha restringido el acceso a los periodistas.

Radio América, que transmite desde Tegucigalpa, también informó hoy de los cambios que Lobo estaría haciendo en la Secretaría de Seguridad, y que la separación incluye a directores regionales de la Policía.

Lobo estaría separando además al viceministro de Seguridad, Armando Calidonio, quien sería sustituido por Ramón Sabillón, actual jefe de Operaciones de la Policía, añade la información de Proceso Digital.

El otro viceministro de Seguridad, Roberto Romero, también sería removido y su puesto lo asumiría José Luis Muñoz.

Según otras versiones extraoficiales, Lobo anunciará hoy que en el caso del ministro de Seguridad, es él quien está renunciando al cargo por razones personales.

Álvarez admitió la semana pasada que la Policía hondureña está infiltrada por el narcotráfico, lo que varios sectores han venido denunciando desde hace varios años.

Además, el alto funcionario indicó que al menos diez elementos de la Policía han sido detectados e ironizó diciendo que algunos agentes se han vuelto "controladores aéreos" de avionetas que aterrizan cargadas de cocaína procedentes de América del Sur.

Según el titular de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Marco Tulio Palma, entre enero y agosto de 2011 se han registrado 4.412 muertes violentas.

Esa cifra es ligeramente menor a la de 2010, en el mismo período, cuando se registraron 4.391, según Palma.