La Carta Democrática Interamericana ha demostrado en sus diez años de historia ser una útil herramienta en el fortalecimiento de los derechos y libertades, pero aún es ineficaz para frenar eventuales veleidades autoritarias de gobiernos elegidos legítimamente.

Ésta fue la principal reflexión hecha por los cancilleres y jefes de delegaciones de los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la reunión que celebran hoy y mañana en la ciudad chilena de Valparaíso para conmemorar el décimo aniversario de la aprobación de este instrumento.

La Carta Democrática Interamericana tiene una especie de "punto ciego" porque no prevé que las alteraciones del orden democrático pueden ser impulsadas por gobiernos elegidos democráticamente, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alfredo Moreno.

El canciller chileno dijo que, a pesar de sus fortalezas, la historia ha demostrado que la Carta Democrática Interamericana admite perfeccionamientos.

"La conveniencia de reforzar los mecanismos preventivos a fin de poder anticipar y lograr impedir una ruptura del orden democrático o una alteración del orden institucional que afecte a los elementos esenciales de la democracia cobra creciente relevancia", enfatizó.

En esta misma línea, el subsecretario de Estado de los EE.UU., William Burns, apuntó que "incluso los gobiernos elegidos democráticamente pueden amenazar a la democracia si no respetan sus salvaguardas, sus instituciones, sus normas y sus valores".

"Las amenazas a los principios democráticos en cualquier lugar son un desafío para las democracias en todas partes", señaló Burns, quien afirmó que "a medida que más y más ciudadanos del Medio Oriente reclaman sus derechos democráticos, nuestra Carta puede servir de modelo inspirador para promover la libertad, la igualdad y la prosperidad".

El número dos de la diplomacia estadounidense subrayó que "cuando en 2009 el presidente elegido por el pueblo de Honduras (Manuel Zelaya) fue depuesto en un golpe de Estado, muchos países de las Américas actuaron".

"Con la ayuda de la OEA -afirmó- el gobierno constitucional legítimo fue devuelto a Honduras por los votos de su pueblo y reforzado por las medidas concretas de los nuevos líderes que han decidido hacer frente a las causas y consecuencias del golpe".

Por su parte, el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, pidió que la organización tenga más poder para fiscalizar la democracia en la región.

"Es necesario dotarla de mayor capacidad para acompañar a los gobiernos de la región en el proceso de transformar el derecho a la democracia en una realidad cotidiana de los ciudadanos", señaló Insulza en un discurso que fue leído por el secretario general adjunto del organismo, Albert Ramdin, ya que un retraso de su vuelo le impidió llegar a tiempo a la apertura.

En tanto, el presidente chileno, Sebastián Piñera, alertó de que la corrupción, la desafección política y el populismo amenazan la democracia y abogó por perfeccionar la Carta Democrática Interamericana.

Antes de iniciar su discurso, el mandatario chileno invitó a los asistentes a guardar un minuto de silencio por los 21 ocupantes del avión que se estrelló el viernes en el archipiélago de Juan Fernández.

El canciller peruano, Rafael Roncagliolo, apuntó que "los problemas" que se tienen "con la democracia tienen que ver con que la democracia no puede pensarse solo como sistema electoral y división de poderes" sino "también como una dimensión social de inclusión".

En tanto, el embajador permanente de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, opinó que "las iniciativas, debates y reflexiones sobre la necesidad de una Carta Democrática Interamericana han coincidido con el crecimiento y propagación de los movimientos de avanzada social" en el continente.

"A veces en la OEA nos invade la tentación de convalidar con un martillazo sobre la mesa la fantasía de que ya no hay nada por discutir y de que todos estamos de acuerdo con los poderes mayores", declaró.

Chaderton defendió, además, el sistema de democracia participativa adoptado por Venezuela y advirtió de que "la Carta no contempla la defensa de la democracia cuando es desestabilizada por el intervencionismo exógeno de manera sistemática".

También el canciller de Honduras, Mario Canahuati, sostuvo que es necesario "pasar de una democracia representativa a una democracia participativa".

A la conmemoración del décimo aniversario de la Carta Democrática Interamericana también asisten el expresidente de Colombia y exsecretario general de la OEA César Gaviria y el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el peruano Diego García-Sayán.