La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, inauguró hoy junto a su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, el IV Congreso del Partido de los Trabajadores (PT), y se comprometió a crear una comisión que investigue los crímenes ocurridos durante la última dictadura, que imperó entre 1964 y 1985.

"Vamos a crear la Comisión de la Verdad. No hay sobre eso la menor duda pues en derechos humanos seré bastante firme. Le debo eso a las generaciones pasadas, presentes y futuras", declaró Rousseff, quien durante el régimen militar estuvo dos años encarcelada y bajo torturas por sus vínculos con un grupo guerrillero.

La propuesta para la creación de ese grupo ya fue presentada al Congreso Nacional por el Gobierno de Rousseff y se tramita con cierta resistencia de partidos conservadores y de militares, sobre todo ya retirados.

El anuncio fue recibido con una ovación por los 1.350 delegados del PT que se congregaron en Brasilia para el IV Congreso de esa formación, a la que Rousseff se afilió en 1999 y que el año pasado la postuló a la presidencia para suceder a Lula.

La jefa de Estado se volcó en elogios hacia Lula, su "padrino" político, y aseguró que los cambios sociales ocurridos en Brasil durante los últimos ocho años, así como "los que vendrán" en su gestión, son una "deuda" que el país tiene con el exsindicalista.

Lula, por su parte, comentó que en los últimos meses ha estado viajando por América Latina "casi tanto como cuando era presidente" y aseguró que la región "es mucho más progresista hoy" que cuando él llegó al poder, en enero de 2003.

Como ejemplo de esa tendencia, citó la victoria electoral del ahora presidente peruano, Ollanta Humala, que consideró "la última de las alegrías que aún quedan por venir".

En ese marco, aseguró que América Latina "todavía no hizo ni el 10 o 20 por ciento de lo que hay que hacer por la integración" y afirmó que Brasil deberá ser "inductor" de ese proceso, pues según muchos analistas tiende a convertirse en la "cuarta o quinta mayor economía del mundo".

Durante la jornada también se realizó, a puerta cerrada, un seminario sobre la situación de la izquierda en América Latina, en el que participaron el argentino Oscar Laborde, el mexicano Julio César Tinoco, el nicaragüense Miguel D'Escoto, el venezolano Rodrigo Cabezas, el colombiano Jaime Dussan y la salvadoreña Nidia Díaz.

Por parte del PT, asistieron el asesor de Asuntos Internacionales de la Presidencia brasileña, Marco Aurelio García, y la secretaria de Relaciones Internacionales del partido, Iole Ilíada.

También estuvo presente el secretario ejecutivo del Foro de Sao Paulo, Valter Pomar, quien explicó que uno de los asuntos abordados fue la actual crisis financiera internacional.

"Para los dirigentes de izquierda, anticapitalistas, que proponen un modelo alternativo, esta crisis permite confirmar y ratificar la adhesión al socialismo", declaró Pomar.

El IV Congreso del PT continuará durante el fin de semana y concluirá el domingo, cuando serán divulgadas las conclusiones de los debates y un documento de apoyo al Gobierno de Rousseff.