Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) inician hoy en Sopot (Polonia) una reunión de dos días en la que buscarán definir el apoyo comunitario a las nuevas autoridades libias mientras aumentan la presión sobre el régimen sirio de Bachar al Asad.

El encuentro, de carácter informal y que arranca a las 10.00 GMT, estará marcado por la situación de cambio en el mundo árabe, que los Veintisiete se han propuesto apoyar de forma decidida.

En el caso de Libia, la UE pretende dar un amplio respaldo a las nuevas autoridades para que puedan devolver una cierta normalidad al país e implantar un verdadero régimen democrático.

El primer paso, ya acordado, es proceder al levantamiento de las sanciones impuestas a entidades y empresas del país con el fin de abrir vías de financiación para los rebeldes.

Ayer, los Veintisiete acordaron descongelar los activos de 28 de ellas, aunque todavía se mantienen otras en la "lista negra".

En el corto plazo, la UE también ha prometido ayuda humanitaria, mientras que a medio y largo ya se ha declarado dispuesta a apoyar la reactivación de la economía libia, dedicar ayudas a la implantación de la democracia y cooperar con las nuevas autoridades para que puedan reformar el sector de la seguridad.

Las discusiones de hoy darán continuidad a la conferencia celebrada ayer en París, en la que la comunidad internacional escenificó su apoyo al Consejo Nacional de Transición (CNT) y prometió a los rebeldes los fondos intervenidos al régimen de Muamar el Gadafi.

Mientras tanto, en el caso de Siria, donde el régimen sigue haciendo oídos sordos a las protestas ciudadanas, la UE tiene intención de mantener la presión Al Asad para forzar una transición democrática.

El bloque tiene previsto anunciar una ampliación de las sanciones sobre personas y entidades que apoyan al régimen y proceder a un embargo de todas las importaciones de crudo procedentes del país.

El petróleo sirio va a parar en un 95 % a Europa, aunque para la UE esas importaciones sólo representan el 1,5 % del total de crudo que adquiere.

Los estados miembros que ahora compran petróleo sirio son España, Alemania, Italia, Holanda, Francia y Austria, aunque la prohibición afectará a toda la UE.

El tercer foco de atención de los ministros estará puesto en el proceso de paz de Oriente Medio y, especialmente, en la probable declaración de independencia palestina en Naciones Unidas.

La jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, busca una postura unitaria de Europa, que a priori se antoja complicada.

Algo más de media docena de países, entre ellos España, estarían ya dispuestos a apoyar el movimiento palestino, mientras que otros miembros son reacios a hacerlo.

Las distintas opiniones podrían desembocar en una fractura similar a la ocurrida con la declaración de independencia de Kosovo, país que fue reconocido por una mayoría de socios, pero que sigue sin tener el visto bueno de varios de ellos.