La popularidad del mandatario panameño, Ricardo Martinelli, cayó 12 puntos porcentuales tras la ruptura de la coalición de gobierno generada el pasado martes por la destitución como canciller de Juan Carlos Varela, quien sigue en el cargo de vicepresidente.

Según un sondeo de la firma Unimer publicado hoy por el diario local La Prensa, un 51,6 % de los panameños consultados considera la labor de Martinelli de "buena" o "excelente", lo que supone una caída de 12,3 puntos frente al 63,9 % registrado en una encuesta similar en mayo pasado.

El martes Martinelli destituyó del puesto de canciller a Varela, líder del Partido Panameñista, principal socio de su partido, Cambio Democrático, dentro de la alianza que lo llevó al poder en 2009.

Dicha destitución generó la renuncia de los demás panameñistas que ocupaban puestos de ministro o viceministro dentro del gabinete y de la declaración de Varela de que su partido pasó a la oposición.

Según la encuesta, la opinión negativa del trabajo del presidente también aumentó tras esa ruptura, al pasar del 33,3 % de personas que en mayo opinaban que su gestión era "mala" o "muy mala", a un 41,8 % en esta encuesta, 8,5 puntos más.

Asimismo, el 42,5 % de los entrevistados consideró que los panameñistas ganaron con esta ruptura, frente a un 29,6 % que opinó lo contrario.

El sondeo, efectuado mediante llamadas telefónicas a 600 personas y que tiene un margen de error de más/menos un 4 %, se llevó a cabo entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre, después de la destitución de Varela, que conserva el cargo de vicepresidente.

Martinelli, un multimillonario de 59 años dueño de la mayor cadena de supermercados del país, atribuyó la destitución de Varela a que descuidó sus funciones de canciller por ejercer también el liderazgo de su partido y aspirar a la Presidencia en las elecciones de 2014, algo para lo que contaba con la ayuda del gobernante.

En su primera aparición pública tras la ruptura de la coalición, en un mensaje a la nación pronunciado anoche, el presidente aseguró que la diferencia de opiniones con Varela sobre el tema de la instauración de la segunda vuelta electoral en los comicios panameños propició el fin de la coalición.

Martinelli insistió en que no aspira a la reelección, algo que según la oposición dirige su agenda política, y aseguro que él cree que una segunda vuelta electoral, "donde un presidente gane con más del 50 % de los votos emitidos" dará "legitimidad al gobierno" y fortalecerá la democracia panameña.

El panameñismo, de Varela, discrepa de esa idea y sus portavoces han dicho que, en última instancia, debería aprobarse mediante una reforma constitucional y no por una ley ordinaria, como promueve Martinelli.