Ollanta Humala cumple hoy su primer mes como presidente de Perú habiendo logrado durante ese periodo contentar, en gran parte, tanto a quienes veían su Gobierno como un peligro como a aquellos que durante años han reclamado cambios.

Mientras el mandatario peruano ha mantenido un perfil bajo y con pocas declaraciones a la prensa, lo que contrasta aún más con la omnipresencia y locuacidad de Alan García durante los pasados cinco años, su equipo de Gobierno lanzó suficientes anuncios y proyectos para entrever el camino que tomará en el próximo quinquenio.

Humala ha reafirmado su compromiso de campaña de mantener el modelo económico de los últimos diez años, con nombramientos de ministros de continuidad en las carteras económicas.

Junto a eso ha dado respuesta inicial a la reclamación de buena parte del país de impulsar la inclusión social, como muestra la aprobación de la Ley de Consulta a los pueblos indígenas.

"El balance del primer mes de Gobierno del presidente Ollanta Humala es satisfactorio", señala en su columna de hoy el periodista Augusto Álvarez Rodrich, quien hace hincapié en el cambio de actitud que han mostrado los principales sectores que se opusieron a su candidatura.

Para el periodista, este cambio en medios de comunicación y sectores empresariales es "una evidencia de que el cataclismo que anunciaron que ocurriría si ganaba Humala está cada vez más lejos de cumplirse".

La presentación esta semana del primer ministro, Salomón Lerner, ante el Congreso, y en el que expuso metas y proyectos del Gobierno, dejó contentos a prácticamente todos los sectores y permitió la aprobación del voto de confianza al gabinete de ministros sin un solo voto en contra.

Lerner además aprovechó la ocasión para realizar uno de los primeros grandes anuncios del Gobierno: el acuerdo alcanzado con las empresas mineras para que el Estado recaude 3.000 millones de soles anuales (unos 1.098 millones de dólares) de impuestos sobre las utilidades extraordinarias.

El diario La República, en su editorial de hoy, señala precisamente este acuerdo, junto a la Ley de Consulta Previa, como símbolo "del nuevo tiempo que corre".

El lanzamiento de varios programas sociales, así como el anuncio de la creación de dos nuevos ministerios: uno de Desarrollo e Inclusión Social y otro de Ciencia y Tecnología, también van en esta línea.

Sin embargo, no todo ha sido positivo en estos primeros 30 días: no han faltado las críticas a diversos nombramientos de funcionarios, especialmente por la presencia de militares en retiro en diversas áreas y la elección de el exasesor de grupos de cocaleros Ricardo Soberón como nuevo "zar antidrogas" de Perú.

La paralización de la erradicación de cultivos de hoja de coca, base para la producción de cocaína, y que fue anunciado de forma sorpresiva por el Gobierno, ha sido otra de las decisiones de la administración Humala que han encontrado más rechazo.

Aunque algunos expertos en tema de narcotráfico, como el periodista Gustavo Gorriti, defendieron la intención de reordenar la lucha antidroga que según el Gobierno justificaba la paralización, del mismo modo criticaron que una semana después se reanudara el proceso de erradicación.

También ha pesado sobre Humala su polémica familia que le ha perseguido desde que ingresó en política en 2005, y en especial su hermano Antauro Humala, que desde la prisión donde cumple una pena por la muerte de seis personas durante un levantamiento militar en 2005 no dejó de dar entrevistas asegurando su pronta liberación.

Finalmente, horas después de afirmar que si no quedaba libre pronto significaría que su hermano el presidente era "un arlequín", el Instituto Nacional Penitenciario ordenó su aislamiento por siete días y cesó a los máximos funcionarios de la prisión para detener la procesión diaria de periodistas por su celda.

A pesar de estos puntos, el balance total del primer mes de Humala parece positivo y, como señala Álvarez Rodrich, "alienta la posibilidad de que se aproveche la gran oportunidad que se le presenta a Perú en este lustro: que un Gobierno de izquierda sea exitoso en el logro de objetivos cruciales como la inclusión social".