La alta representante de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE, Catherine Ashton, pidió hoy a los países que sigan con la aportación fondos cuando acudan mañana a la conferencia de donantes que organiza la Unión Africana (UA) para responder a la hambruna en el Cuerno de África.

"Enfrentadas con la peor sequía en 60 años, más de 12 millones de personas en Somalia, Kenia, Etiopía y Djibouti necesitan urgentemente alimentos, agua y refugio. La situación es grave y es una obligación moral de la comunidad internacional ofrecer su ayuda", señaló Ashton en un comunicado.

La Unión Europea (UE) está determinada a ofrecer su ayuda y está recurriendo a todas las medidas a su disposición para ello, indicó.

"La UE sigue trabajando con sus socios en África y el mundo e insta a aquellos que participen en la conferencia internacional de donantes de la Unión Africana en Adis Abeba el 25 de agosto a hacer lo mismo", recalcó la jefa de la diplomacia europea.

La cumbre, a la que están invitados organizaciones no gubernamentales (ONG), el sector privado africano y los socios de la UA, busca recaudar fondos y consensuar una respuesta conjunta a la crisis, así como acordar una estrategia que mitigue en el futuro este tipo de problemas.

La comisaria europea de Cooperación Internacional y de Ayuda Humanitaria, Kristalina Georgieva, llegará mañana a Adis Abeba para participar en la conferencia.

La UE ha movilizado 158 millones de euros en ayudas para este año, mientras que los 27 Estados miembros han aportado otros 440 millones de euros. Estos fondos han servido para suministrar alimentos, atención médica, agua y servicios sanitarios.

La ayuda ha sido distribuida en toda la región del Cuerno de África, en Somalia en sí y en el mayor campo de refugiados del mundo, Dadaab (en el este de Kenia).

La Unión Europea también ha analizado las causas de la hambruna y ha lanzado programas en las áreas de la preparación y prevención de sequías, agricultura, desarrollo rural y seguridad alimentaria.

Se ha comprometido a desembolsar más de 680 millones de euros en ayudas a la región hasta 2013 para trabajar en estas áreas.

Ashton subrayó que la sequía se suma a otros problemas que sufre el Cuerno de África, incluida la escasez de recursos, el cambio climático, un alto crecimiento poblacional, la falta de infraestructuras y acceso a mercados, un patrón comercial distorsionado y altos precios de cereales y de crudo.

Además, la inestabilidad en la región ha acrecentado estos problemas, particularmente en Somalia, que ha vivido 20 años de guerras civiles, por lo que la UE seguirá apoyando programas diseñados para fortalecer el estado de derecho y el papel de los jóvenes y de las ONG en la sociedad.

La UE también intensificará su diálogo con los socios africanos para mitigar los efectos adversarios de las sequías y fomentar la resistencia a través de una mejor gestión de los países y gobiernos.