Miles de activistas del Movimiento Sin Tierra (MST) ocuparon hoy la sede del Ministerio de Hacienda en Brasilia para exigir al Gobierno de Dilma Rousseff que reactive los programas de reforma agraria, que consideran "paralizados".

Los campesinos, que se concentraron en la capital este lunes para protestar durante toda la semana, sostienen que, en los ocho meses que Rousseff lleva en el poder, los planes de reforma agraria han sido dejados de lado por lo que reclaman una mayor atención del Gobierno.

Los activistas abandonaron en las primeras horas de la mañana un campamento que instalaron este lunes en un terreno aledaño a un estadio y marcharon hasta la sede del Ministerio de Hacienda, donde ocuparon la planta baja del edificio.

La Policía informó de que la protesta se desarrollaba de forma pacífica y calculó en unos 4.000 los campesinos que llegaron hasta el Ministerio de Hacienda.

El titular de esa cartera, Guido Mantega, no se encontraba en el Ministerio, pues a primera hora debía acudir al Congreso para participar en una audiencia pública sobre el impacto de la crisis internacional.

Así como reclaman una reactivación de los planes de reforma agraria, los activistas también exigen una renegociación de las deudas de los pequeños agricultores, que se calculan en unos 30.000 millones de reales (18.750 millones de dólares).

La ocupación y las protestas en Brasilia forman parte de lo que el MST ha bautizado la Jornada Nacional de Luchas por la Reforma Agraria, la cual supone una semana de manifestaciones en todo el país, que tendrán como punto central una gran marcha por la capital convocada para mañana.

En ese marco, hoy también fueron ocupados por activistas de ese movimiento una serie de edificios públicos en los estados de Minas Gerais, Pernambuco y Paraná, y se esperaban otras acciones en otras zonas del país.