El grupo chií libanés Hizbulá felicitó hoy al pueblo libio por su "gran victoria y su revolución triunfante que condujo, tras costosos sacrificios, a la derrota del tirano", en alusión al líder libio, Muamar el Gadafi.

"Esperamos que dicha victoria sea completa y se termine lo antes posible para poder establecer un Estado justo que realice las ambiciones y esperanzas de los libios, un pueblo que sufrió durante mucho tiempo", señaló Hizbulá en un comunicado difundido por los medios libaneses.

La oposición libia ha tomado el control de la mayoría del territorio nacional, pero una parte de Trípoli, así como algunas ciudades del país, siguen en manos de los partidarios de Gadafi, cuyo paradero es incierto.

"Esperamos que el Estado forme parte de esta nación (árabe) y que adopte y defienda sus causas, en especial, la palestina", agregó el grupo chií.

Hizbulá se refirió además a su tradicional contencioso con Gadafi, al que acusa de haber participado en el secuestro del imán chií Musa Sadr en agosto de 1978, cuando se encontraba de viaje en Libia

Según el grupo chií, "los libaneses y la resistencia esperan que den resultado los esfuerzos llevados a cabo para identificar al imán Musa Sadr y sus dos compañeros, secuestrados por el tirano Muamar Gadafi para beneficiar al proyecto sionista en la región".

"Nos alegramos de vuestro alegría, estamos orgullosos de vuestra victoria y ponemos nuestras esperanzas en vuestra unión, estabilidad y potencialidad para crear un futuro prometedor y brillante para vuestro país", concluyó Hizbulá.

Por su parte, el exprimer ministro Saad Hariri, líder de la oposición, congratuló al pueblo libio por su victoria y deseó que todos los pueblos oprimidos de la región también la obtengan.

"Pedimos a Dios que ayude a los pueblos oprimidos árabes para que logren victorias similares", dijo Hariri.

De igual forma, el líder druso Walid Yumblat felicitó al pueblo libio por su victoria, que logró la caída del "tercer tirano" tras el egipcio Hosni Mubarak y el tunecino Zine el Abidine Ben Ali, e instó al Líbano a que reconozca el Consejo Nacional de Transición (CNT) como autoridad legítima en Libia.

Finalmente, estimó que Gadafi debería ser entregado al Tribunal Penal Internacional, en cooperación con las autoridades judiciales libias, para ser juzgado.