El Gobierno de EE.UU. dijo hoy que desconoce si equipos tecnológicos que envió a Colombia se han utilizado para realizar "chuzadas" o interceptaciones ilegales, como afirmó un diario estadounidense el fin de semana.

"Hemos visto esos informes (de prensa). El Gobierno de Estados Unidos no tiene conocimiento de que ningún equipo entregado por EE.UU. haya sido utilizado incorrectamente en Colombia", dijo durante su rueda de prensa diaria la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

"Como en todos los demás programas con Gobiernos e instituciones de seguridad exteriores en todo el mundo, tenemos salvaguardas en Colombia para prevenir abusos", aseguró Nuland.

La portavoz del Departamento de Estado reaccionó así a un artículo en el diario The Washington Post el domingo que señaló que la ayuda que el país estadounidense ha dado durante una década a Colombia para combatir a los narcotraficantes y a la guerrilla se ha usado para espionaje y difamaciones de jueces, grupos opositores y periodistas.

"Tomamos en serio las acusaciones sobre el uso indebido del equipo. Hemos declarado repetidamente que las interceptaciones y vigilancia del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) son inaceptables", enfatizó Nuland.

La portavoz recordó, sin embargo, que cuando surgió el escándalo de las "chuzadas" en 2009, "nosotros dijimos que romperíamos vínculos con todos aquellos elementos del DAS presuntamente involucrados en actividades ilegales".

Estados Unidos pidió entonces a la Fiscalía de Colombia que realizase una investigación "rigurosa, extensa e independiente para determinar el alcance del abuso", agregó Nuland.

"Desde entonces, hemos redirigido nuestra cooperación y apoyo a otras agencias policiales de Colombia, a las que consideramos más aceptables", observó Nuland, al señalar que su país dejó de dar ayuda al DAS el año pasado.

Por otra parte, Nuland dijo que EE.UU. apoya los esfuerzos del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos de "asegurar que el sistema está limpio, que no pueden ocurrir abusos", y que, a raíz del escándalo, Estados Unidos realizó su propia investigación y "algunos ajustes" al programa de ayuda.