Indígenas bolivianos cumplieron hoy el quinto día de una caminata desde la Amazonía hasta La Paz en contra de una ruta que atravesará una reserva natural y ratificaron que solo dialogarán con el presidente Evo Morales y no con los ministros que envió a la zona para frenar la protesta.

El vocero del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), Adolfo Moye, dijo a Efe en un contacto telefónico que las etnias recorrieron ya unos 90 de los 500 kilómetros previstos hasta La Paz y llegaron a la localidad de San Ignacio de Moxos, a donde viajaron dos ministros enviados para intentar dialogar.

"La petición es una reunión directa con el presidente, si no se da eso, la marcha continúa. Y como vemos que ahora solo hay ministros, la marcha continúa", enfatizó Moye, quien se encuentra en San Ignacio de Moxos, situado en la Amazonía.

Los indígenas iniciaron la caminata el lunes para exigir a Morales que detenga la construcción de la carretera, financiada por Brasil, que unirá el centro y el noreste del país atravesando el Tipnis, porque temen que el proyecto ocasione daños ambientales y promueva invasiones de productores de hoja de coca en el parque.

La Subcentral del Tipnis, la Central del Pueblo Mojeño y el privado Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social han solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA medidas cautelares para frenar el proyecto.

El dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente (Cidob), Ernesto Sánchez, dijo a Efe que esa organización envió una delegación a un foro de etnias de la Amazonía celebrado esta semana en Manaos, Brasil, para exponer el caso del Tipnis.

Esa delegación también tenía el encargo de buscar un encuentro con autoridades brasileñas para pedirles que suspendan el crédito para esa carretera mientras no se llegue a un acuerdo.

Una fuente de la embajada de Brasil aclaró a Efe que esa legación no recibió ninguna carta de los indígenas para la presidenta de ese país, Dilma Rousseff, como señalaron algunos medios.

Esta mañana hubo tensión en San Ignacio de Moxos, cuando medio centenar de campesinos y transportistas afines al Gobierno intentaron cerrar la ruta para impedir la marcha de los indígenas, que ya superan el millar, sin embargo, las autoridades locales intercedieron para evitar enfrentamientos.

El presidente Morales ha afirmado que el proyecto, que también apoyan sus bases cocaleras del Chapare, zona aledaña al Tipnis, es vital para la integración del país y ha acusado a organizaciones no gubernamentales de promover la protesta, lo que rechazan las etnias.

Los indígenas y varios grupos ecologistas han acusado a Morales de cambiar su discurso de protección de la Tierra para permitir la construcción de la carretera que es parte de un futuro corredor bioceánico y será financiado principalmente por Brasil.