El subsecretario estadounidense de Energía, Daniel Poneman, viajará a Brasil para lanzar el 17 de agosto, junto con el ministro de Energía brasileño, Márcio Zimmermann, el diálogo estratégico bilateral en ese campo, informó hoy la Casa Blanca.

Poneman encabezará la delegación estadounidense en la que participarán miembros del Gabinete de Seguridad Nacional, del Departamento de Estado y de Comercio, así como de la corporación de inversiones privadas en el extranjero.

Este diálogo fue anunciado en marzo pasado durante la visita que el mandatario estadounidense, Barack Obama, realizó a Brasil.

Obama y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, acordaron entonces promover un mayor diálogo para aumentar la actividad comercial entre ambos países, impulsar la apertura de mercados y fomentar la cooperación energética.

El inicio formal de este diálogo pone de manifiesto el interés en dar "pasos concretos" para fortalecer la cooperación entre ambos países en el sector energético, indicó en un comunicado el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tommy Vietor.

El Diálogo Estratégico Energético "tratará nuestro interés mutuo de desarrollar una energía segura y asequible en relación con el medio ambiente, incluyendo el petróleo, el gas natural, el biofuel, las energías limpias y la energía nuclear civil", agregó.

Antes de participar en el diálogo estratégico, en Brasilia, la delegación estadounidense hará escalas en Sao Paulo y en Río de Janeiro para reunirse con empresas del sector público y privado del país.

Los intercambios comerciales entre Brasil y Estados Unidos se han duplicado en la pasada década y Washington quiere aprovechar el potencial económico de la relación con un país que se ha llegado a considerar la séptima potencia económica.

China se ha convertido en el principal comprador de las exportaciones brasileñas y Estados Unidos no quiere quedar atrás, por lo que se ha interesado en desarrollar la colaboración, sobre todo en energía e infraestructuras, con vistas a las inversiones que Brasil prevé para el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

Brasil cuenta, además, con reservas previstas de petróleo que equivalen al doble de las estadounidenses.