Un magistrado electoral de Nicaragua dijo hoy que el "sistema de voto domiciliar" que se aplicará este año en los comicios generales es de los más costosos por persona en Latinoamérica, "pero es el que resulta más práctico".

El magistrado José Luis Villavicencio indicó hoy a los periodistas que las elecciones del 6 de noviembre costarán 36,2 millones de dólares.

A esa cifra se debe sumar una partida de 13,4 millones de dólares que en el año 2012 las autoridades reembolsarán por ley a los partidos políticos por sus gastos de campaña proselitista.

"El sistema de voto domiciliar es el más caro de América Latina, pero es el que resulta más práctico para que ningún ciudadano se quede sin votar", afirmó el funcionario.

Explicó que ese "sistema domiciliar" consiste en que los centros de votación estén cerca de las viviendas de los ciudadanos para evitarles viajar largas distancias para ejercer el sufragio.

En las elecciones generales celebradas en el año 2006, el Estado de Nicaragua destinó 52,1 millones de dólares, incluyendo el reembolso que recibieron los partidos políticos por sus gastos de campaña proselitista.

Roberto Courtney, director ejecutivo del organismo de observación electoral Ética y Transparencia, dijo a Efe que el costo per cápita del voto depositado en Nicaragua es de 25 dólares aproximadamente, que es tres veces más el valor del sufragio en los demás países de Centroamérica.

"Es dramático que el segundo país más pobre de Latinoamérica tenga el gasto per cápita más alto de la región", lamentó Courtney.

Unos 3,3 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir el 6 de noviembre a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Por otro lado, el portavoz de la Policía de Nicaragua, Fernando Borge, dijo a Efe que 11.500 agentes trabajan "a toda capacidad" en "función de las elecciones".

El jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés, informó por su parte de que 8.000 soldados respaldarán vía aérea, acuática y terrestre a las autoridades en el Plan de Seguridad Electoral, a un costo de 800.000 dólares aproximadamente.

En las elecciones de noviembre el presidente Daniel Ortega, que lidera la intención de votos según todas las encuestas, buscará un nuevo mandato de cinco años gracias a que magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia declararon inaplicable la norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata.

La oposición, fragmentada en cuatro frentes, ha denunciado la postulación de Ortega como un "golpe a la democracia".