El Gobierno de EE.UU. consideró hoy que el estreno del primer portaaviones de China es una nueva muestra de su "falta de transparencia" en el terreno militar, e indicó que espera que Pekín explique por qué sus Fuerzas Armadas lo necesitan.

"Daremos la bienvenida a cualquier tipo de explicación que China quiera dar sobre la necesidad de este tipo de equipamiento", dijo en su conferencia de prensa diaria la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

China hizo hoy una exhibición de poderío militar con el viaje inaugural de su portaaviones, comprado a Ucrania en 1998 y que zarpó desde el puerto nororiental de Dalian en un trayecto deseado por la Armada Nacional desde hace 70 años.

La inquietud de Washington sobre este episodio se enmarca "en la preocupación más grande de que China no es tan transparente como otros países, no es tan transparente como Estados Unidos en lo que respecta a sus compras militares o a su presupuesto militar", indicó Nuland.

"Con respecto a esta adquisición en concreto, la preocupación es que queremos entender mejor cómo puede ser usado, qué intenciones hay, y que ése es el tipo de información que mejoraría y haría más transparente nuestra relación militar", agregó.

La portavoz no confirmó si Washington ha hecho una petición formal a Pekín para que explique sus intenciones, e indicó que, en todo caso, esa solicitud debería proceder del Pentágono.

Nuland subrayó que Estados Unidos mantiene, en sus relaciones militares con la mayoría de países, "el tipo de diálogo bilateral en el que podemos ser bastante específicos sobre los equipos que tenemos y sus objetivos, y los movimientos que van a hacer".

"Pero no estamos a ese nivel de transparencia con China, al nivel que los presidentes de ambos países han dicho que deberíamos tener y al que aspiramos", añadió.

El estreno del portaaviones, preparado durante años, no se anunció oficialmente hasta el mes pasado, cuando las autoridades de Defensa chinas se apresuraron a aclarar que la embarcación será utilizada principalmente para fines "científicos, de experimentación y entrenamiento".

Sin embargo, China también señaló que pondría a disposición el portaaviones para custodiar las costas nacionales y "garantizar la paz", siempre con un carácter defensivo, no ofensivo.

Tener su propio portaaviones era un viejo anhelo del Gobierno chino, que ya planteaba la posibilidad de armar este buque, considerado el culmen tecnológico de una armada moderna, en los años 40, antes incluso de la instauración del régimen comunista.