El presidente de Ecuador, Rafael Correa, abrió su informe anual a la nación con fuertes críticas a los grandes periódicos privados ecuatorianos, que en sus portadas de hoy reclamaron respeto a la libertad de expresión.

En Ecuador y en América Latina "se ha producido la privatización abusiva de la opinión pública, que ha sido secuestrada por algunos negocios dedicados a la comunicación", afirmó Correa en su discurso en la Asamblea Nacional.

El presidente opinó que debe abrirse un debate sobre el rol de la prensa y propuso reflexionar sobre varios aspectos que para él son claves para regular los abusos de ciertos medios de información.

"¿Debe ser la prensa un contrapoder del Gobierno, como ellos mismos se definen cuando les conviene?", y "¿Cuál es el contrapoder contra el mayor poder fáctico de América Latina, que es la prensa?", fueron dos de las interrogantes sugeridas por el gobernante.

Sin embargo, dijo que "el debate de fondo es si los medios de comunicación deben o no participar en política" y remarcó que ciertos medios "sólo son contrapoder de ciertos intereses políticos, de otros son descarados cómplices".

Criticó la discrecionalidad que tiene las empresas de comunicación para difundir sus contenidos y censuró que los medios se escuden en la tolerancia para justificar sus excesos.

"Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión", incluido el presidente del país, añadió Correa, quien opinó que es un absurdo reclamar tolerancia en América Latina, que lo que requiere es "la verdad".

Para él, América Latina ha sido muy tolerante con la corrupción y los abusos y por ello convocó a los pueblos de la región a tener "tolerancia cero contra las mentiras".

Sobre la pugna que ha mantenido con ciertos medios, Correa dijo que no permitirá, sobre todo, que se inmiscuyan o desinformen en tres aspectos: su honor, su familia y los hechos del 30 de septiembre de 2010, cuando ocurrió una revuelta policial de proporciones en su contra.

"No permitiré que se metan con mi honor, soy un hombre honrado que sólo busco servir a mi patria; no permitiré que se metan con mi familia, que es lo más sagrado; y no permitiré que se metan con el 30 de septiembre", cuando "manos criminales" mataron a cinco personas e hirieron a más, remarcó Correa.

"Ante cualquier infamia sobre estos tres aspectos responderé con la ley en la mano", agregó.

Precisamente la sublevación policial del 30 de septiembre de 2010 es el telón de fondo de una polémica entre Correa y el diario El Universo, que ha motivado que ese medio y los también matutinos La Hora, Expreso, Hoy y El Comercio publiquen hoy en sus portadas con grandes caracteres la frase: "Por la libre expresión".

La iniciativa obedece a una sentencia judicial del pasado 20 de julio que sancionó a El Universo, al que Correa demandó por un artículo de opinión que consideró calumnioso.

El artículo, escrito por el ex jefe de opinión de El Universo Emilio Palacios, acusaba al mandatario de ordenar "fuego a discreción y sin previo aviso en un hospital lleno de civiles", en la revuelta del 30 de septiembre.

"Voces nacionales y mundiales han criticado una sanción, que sin ratificarse, creará un grave precedente, no solo en el país", dice el texto que aparece en la primera plana de los rotativos.

Correa justificó la demanda que interpuso contra el matutino y dijo que en democracia "debe hacerse la defensa en los tribunales, no en los titulares".

Además censuró las portadas aparecidas hoy en los principales periódicos y recordó que "en nombre de la libertad" también se han cometido abusos y atrocidades en el mundo.

La palabra libertad se ha convertido "en el comodín de la derecha" y de cierta prensa que no tuvo la misma reacción, según dijo Correa, durante la crisis financiera de 1998, considerada la peor de la historia nacional.

"Entiéndase bien, no puede haber libertad sin justicia", subrayó el mandatario, quien además señaló que la difamación y la calumnia "han sido las armas preferidas" por sus adversarios políticos.