El presidente de EE.UU., Barack Obama, acudió hoy a la base aérea de Dover, en el estado de Delaware, para participar en la ceremonia de recepción de los cuerpos de los 30 soldados estadounidenses muertos el pasado sábado al ser derribado un helicóptero en Afganistán.

Los cuerpos de los 30 soldados estadounidenses, cuya identidad aún no se ha revelado, llegaron esta mañana a la base aérea a bordo de dos aviones C-17, informó el Pentágono.

La Casa Blanca no había anunciado hasta ahora el desplazamiento del mandatario por motivos de seguridad.

Obama tenía previsto participar hoy en un acto para anunciar nuevos estándares de consumo para los vehículos pesados en Springfield, en el estado de Virginia, pero el evento se canceló sin que la Casa Blanca ofreciera entonces una explicación oficial.

La ceremonia de recepción estará estrictamente cerrada a los medios de comunicación, según adelantó el Pentágono.

"Dado que los restos no están identificados en este momento, los familiares directos no están en posición de dar su permiso para que los medios accedan al traslado", dijo en un comunicado la portavoz del Pentágono Jane Campbell.

Los cuerpos que llegaron hoy corresponden a 22 integrantes del comando de Operaciones Especiales de la Marina (SEALS), 3 controladores de la Fuerza Aérea y 5 tripulantes del helicóptero "Chinook" que murieron el sábado, cuando el aparato fue derribado por los talibanes.

Junto a ellos fallecieron siete soldados afganos y un intérprete civil.

El incidente es, según la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), el que ha causado más muertes de soldados estadounidenses en una sola acción dentro de la misión en Afganistán.

Según medios estadounidenses, los SEALS muertos formaban parte del Equipo 6, un grupo de elite del que procedía el comando que dio muerte al líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, el pasado 1 de mayo en Pakistán.

El Pentágono ha precisado que los integrantes de ese comando no figuran entre las bajas en Pakistán.

Pero los medios estadounidenses destacan que, dado que el equipo 6 está formado por cerca de 200 soldados, será difícil reemplazar a los desaparecidos, que representan aproximadamente el 10 % de su total.