El nuevo primer ministro del gobierno de Tíbet en el exilio, Lobsang Sangay, juró hoy su cargo en una ceremonia celebrada en la localidad norteña india de Dharamsala y con la que sustituye al dalai lama como líder político tibetano.

El acto, al que asistieron cientos de personas -entre ellas el propio dalai lama-, tuvo lugar a las nueve horas, nueve minutos y nueve segundos de la mañana, un momento considerado especialmente favorable.

La ceremonia fue retransmitida en directo en la web del dalai lama.

Sangay será el tercer 'kalon tripa' (primer ministro) del Gobierno tibetano en el exilio, que tiene su sede en Dharamsala, en la que se refugió el dalai lama tras el fracaso de la revuelta tibetana contra China del año 1959.

"Es nuestro deber asegurar el retorno del dalai lama a Tíbet. Reuniremos a nuestra pueblo y restauraremos la libertad en Tíbet", proclamó Sangay en inglés durante su discurso, tras jurar el cargo.

La asunción de Sangay como líder político tibetano se produce después de que el dalai lama anunciara el pasado marzo su decisión de desligarse de las cuestiones políticas para centrarse en su rol como líder espiritual del budismo.

Al igual que el dalai lama, Sangay no demanda un Tíbet independiente: se conforma con que las autoridades chinas acepten la libertad religiosa y el respeto a los derechos humanos en este histórico altiplano junto a los Himalayas.

En el exilio viven actualmente unos 140.000 tibetanos.