El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció hoy una comisión de ministros, observadores y expertos para negociar con los representantes de la mayor protesta social de la historia del país, en la que ayer participaron 300.000 personas.

"No podemos ignorar las voces que salen del pueblo. Daremos soluciones reales, no cambios cosméticos", dijo al inicio de la reunión semanal del gabinete, según la transcripción de sus palabras difundida por su oficina.

En su intervención, más larga de lo habitual, Netanyahu insistió en la seriedad de su intención de promover cambios "reales" que permitan a la población beneficiarse del crecimiento económico, pero también en la imposibilidad de "responder a todas las demandas", la dificultad de "construir una economía" y el contexto de crisis global.

El equipo, aseguró, tendrá que "ofrecer muchas propuestas en un muy breve periodo de tiempo" y apuntó los cuatro ámbitos en los que debe centrar su trabajo: cambiar el orden de prioridades, la política impositiva, el aumento del acceso a los servicios sociales y la mejora de la competencia y eficiencia en los mercados.

El comité, cuya formación había sido anunciada en la anterior reunión semanal del Ejecutivo, contará con quince ministros y estará liderado por el académico Manuel Trachtenberg, presidente del Comité de Presupuesto y Planificación del Consejo de Educación Superior.

Su cometido es lanzar un "mesa redonda" de debate de los asuntos abordados por los "indignados", que se quejan de la carestía de la vida y reunieron anoche a 300.000 personas en la mayor marcha de la historia de Israel no vinculada al conflicto de Oriente Medio.

Inspirada en la española, la protesta comenzó el pasado día 14 con una acampada en Tel Aviv por los precios de la vivienda que ha ido ganando seguimiento y sectores de población.

El equipo presentará sus recomendaciones dentro de un mes al gabinete económico-social, que preside el titular de Finanzas, Yuval Steinitz, quien a su vez propondrá soluciones que presentará a Netanyahu y al conjunto del Gobierno.

Dos ministros del partido derechista Likud, que lidera Netanyahu, ejercerán de observadores en las negociaciones con los "indignados": Limor Livnat (Cultura y Deporte) y Mijael Eitan (Servicios Públicos).

El principal partido de la oposición, el Kadima (centro-derecha) de la ex ministra de Asuntos Exteriores Tzipi Livni, calificó la decisión de "engaño" con el que Netanyahu "trata obstinadamente de mostrar que no podría importarle menos la protesta y ofrece lo mismo que antes, en vez de entender la necesidad de un cambio real".