El artista y disidente chino Ai Weiwei sintió un "dolor insuperable" en "cada segundo" de sus 81 días en prisión, asegura en una tribuna publicada hoy por la revista alemana "Der Spiegel" su amigo y compatriota, el escritor exiliado Bei Ling.

El artículo, que recoge frases textuales del activista y de sus familiares, es el primer testimonio con citas del artista narrando su paso por la cárcel, ya que las autoridades chinas le prohibieron terminantemente hacer declaraciones sobre su encierro al liberarlo.

"Cada segundo en ese lugar supuso un dolor insuperable", escribe Bei citando literalmente al artista chino, que indicó también que estuvo sometido a una vigilancia constante.

El escritor chino, exiliado desde hace once años entre Estados Unidos y Taiwan, añade que Ai le confesó que durante su encarcelamiento se sintió "como un grano que ha caído al suelo y desaparece en un agujero. En silencio y sin llamar la atención, para siempre".

Bei afirma asimismo que Ai fue interrogado en prisión un total de 52 veces, aunque en ninguna ocasión se abordó el presunto delito fiscal del que le ha acusado formalmente la justicia china.

Ai describe para el autor del artículo en "Der Spiegel" su habitación en la cárcel como un cubículo de apenas seis metros cuadrados que tan sólo contenía una "cama metálica".

El artista caminó en el interior de su celda día y noche, hasta completar más de mil kilómetros, lo que le hizo perder unos 15 kilos, explica Bei.

El escritor chino, que conoció a Ai en 1988 en Nueva York, es uno de los miembros fundadores del PEN Club de China, la sección local de la principal asociación mundial de escritores.

Las autoridades chinas aseguran que Ai, de 53 años y el artista chino más cotizado, está siendo investigado por una supuesta evasión de impuestos por la que le exigen el pago de multas de casi dos millones de dólares.

Sin embargo, familiares y abogados de Ai aseguran que la acusación de evasión de impuestos es infundada y que la verdadera razón de su detención fue su activismo político.

En concreto, destacan su denuncia de casos de corrupción en el desplome de escuelas del terremoto de Sichuan (2008) y la defensa de los afectados por ingerir leche adulterada con melamina o de las víctimas de la masacre de la protesta democrática de Tiananmen (1989).

Durante una de las oleadas de represión más severas de los últimos años, Ai Weiwei fue detenido el pasado 3 de abril en el aeropuerto de Pekín y confinado en casi completo aislamiento hasta el 22 de junio.