El Gobierno del Perú deploró hoy la muerte de decenas de personas en la República Árabe Siria en los últimos días y condenó enérgicamente el uso de la fuerza en contra de civiles desarmados "que expresan su descontento y reclaman pacíficamente reformas en el sistema político del país".

En un comunicado oficial, la Cancillería agregó que el Gobierno del presidente, Ollanta Humala, "reitera sus sentimientos de fraternidad hacia el pueblo sirio".

Asimismo, el Gobierno peruano hizo un llamado a las autoridades sirias "para que garanticen la vida y el respeto de los derechos de sus ciudadanos y que por métodos democráticos se encuentre una solución pacífica a esta crisis".

La campaña de represión dirigida por el régimen de Bachar al Asad no amilanó hoy a miles de sirios, que salieron a las calles en el primer viernes de ramadán para exigir al presidente su renuncia inmediata.

Las fuerzas de seguridad sirias volvieron a reprimir a sangre y fuego las protestas, lo que causó un balance provisional de 15 muertos y un número indeterminado de heridos, según los Comités de Coordinación Local, uno de los principales grupos de la oposición