Un millar de personas se congregó esta tarde en una calle de la capital ecuatoriana en protesta contra la gestión del presidente del país, Rafael Correa, a quien exigieron que "se vaya" del poder.

Organizado por grupos de oposición, la manifestación se congregó en la avenida De los Shyris, en el centro comercial de Quito, donde se observó a políticos, empresarios, periodistas y cientos de ciudadanos, muchos de los cuales llevaban pancartas críticas al Gobierno.

A un costado de la concentración se encuentra la sede del movimiento político del Gobierno, Alianza País, que se encontraba cerrado y sin nadie en su interior durante la protesta.

"Queremos que se vaya, que nos deje en paz", señaló a Efe una de las manifestantes al recordar a "los forajidos", un movimiento social espontáneo que se formó en 2005 contra el Gobierno del presidente Lucio Gutiérrez, destituido del poder de forma irregular en abril de ese año, en medio de duras protestas.

"Nosotros somos los cabriados (enojados) y queremos que el dictador se vaya", añadió la manifestante, que arengaba a los conductores para que hicieran sonar los claxon de sus vehículos.

La manifestación colapsó el tránsito en la zona, aunque la Policía logró abrir un paso entre los manifestantes para que circularan los vehículos y autobuses.

Fausto Lupera, un parlamentario andino ecuatoriano que pertenece al Partido opositor Sociedad Patriótica (del expresidente Gutiérrez), participó en la manifestación y dijo a Efe que la protesta es una demostración del rechazo popular al izquierdista Correa.

El político prefirió no comparar la manifestación con la que en su tiempo organizaron "los forajidos" contra Gutiérrez, pero dijo que el pueblo "está cansado" del actual mandatario.

"Ahora el pueblo ecuatoriano comienza a despertar y a darse cuenta del vil engaño de Correa", añadió Lupera, que rechazó algunas encuestas que otorgan hasta 70 puntos de respaldo al mandatario.

"Estas son las verdaderas encuestas que los ecuatorianos tienen que ver", añadió el político, que acusó a Correa de "prepotente" y que le exigió que "renuncie" al poder.

Lupera, además, desafió a Correa a anticipar las elecciones a través de la denominada "muerte cruzada", por la cual el mandatario puede disolver la Asamblea Nacional legislativa y llamar a comicios presidenciales inmediatos, a los que podría presentarse nuevamente.

Esa posibilidad ha sido esgrimida por Correa en varias ocasiones, sobre todo en momentos de pugna con la oposición en el Legislativo, aunque Lupera dijo que esas amenazas son sólo "una brabuconada" del gobernante, al que desafió "ir a la muerte cruzada si es tan valiente como dice".

Según los organizadores de la movilización, este tipo de protestas se repetirán en las próximas semanas y se extenderán a otras ciudades del país.