El Gobierno cubano rebajó los precios de varios artículos agrícolas para estimular la producción de alimentos, en particular en las tierras entregadas en usufructo a partir de 2008 con el objetivo de reanimar la agricultura.

La página web de la Gaceta Oficial de Cuba publica hoy resoluciones del ministerio de Comercio Interior en las que se dispone un nuevo listado de precios minoristas para artículos como palas, machetes, limas, azadas y cubos de ordeño.

Con la nueva medida, que entra en vigor desde esta semana, el costo de algunos productos decrece casi dos tercios de su precio original.

Medios cubanos informan hoy que los nuevos precios para los productos del "Programa Campesino" en la isla se ajustan a lo acordado en la última reunión del Consejo de Ministros, que decidió su revisión debido a los "bajos niveles de venta".

Según el periódico Granma, la medida "ratifica la voluntad del Estado cubano de perfeccionar las decisiones tomadas y apoyar, en lo posible, a uno de los pilares fundamentales en la batalla por el incremento de la producción de alimentos: el sector campesino".

En particular se busca estimular a los cubanos que han recibido parcelas en usufructo, después de que en 2008 el Gobierno de Raúl Castro aprobara la entrega de tierras ociosas a particulares y cooperativas bajo ese régimen.

De acuerdo con datos oficiales, más de 146.000 cubanos han recibido tierras en usufructo y de ellos cerca de 71.000 son nuevos agricultores, pero a más de 9.000 personas se les ha retirado el derecho a explotar las parcelas recibidas por "deficiente aprovechamiento".

La superficie agrícola de Cuba es de 6.600.000 hectáreas y el fondo ocioso se estimaba en más de 1.800.000 en 2008, cuando se decretó el régimen de usufructo.

Datos del Ministerio de la Agricultura indican que hasta diciembre pasado se había entregado en usufructo más del 67 por ciento de ese fondo de tierras ociosas.

El convenio con nuevos usufructuarios forma parte del "reordenamiento" del sector agrícola incluido en el plan de reformas que impulsa el Gobierno, con el propósito de "actualizar" el modelo económico de la isla.

La reanimación de la agricultura para aumentar la producción de alimentos es considerado un asunto de "seguridad nacional" en Cuba porque el país gasta más de 1.500 millones de dólares al año en importar el 80 por ciento de los víveres que consume.