El presidente de Haití, Michel Martelly, emprendió hoy por tercera vez la búsqueda de un aspirante a primer ministro, después de que el Senado rechazara ayer al exministro de Justicia Bernard Gousse.

Martelly, quien anunció que consultará con su equipo antes de decidir a quién propone, se preguntó hoy "qué quieren hacer del país" los senadores que anoche rechazaron la designación de Gousse.

Dieciséis de los treinta legisladores de la Cámara alta votaron en contra del jurista, tal como anunciaron tras la designación, cuando firmaron una declaración de rechazo al considerarlo "inaceptable" porque durante su etapa como ministro de Justicia (2004-2006) se registraron violaciones de derechos humanos.

"Es su derecho", dijo hoy Martelly acerca del rechazo de los senadores, pero se preguntó cuál es su intención "a propósito de todo el trabajo" que hay que hacer en Haití.

Un nuevo candidato a la jefatura del Gobierno deberá ahora someterse al dictamen del Parlamento que, en procesos sucesivos en ambas cámaras, estudiará sus documentos y votará sobre su idoneidad para el cargo.

Fuentes parlamentarias advirtieron hoy de que Martelly debe cuidar esta nueva elección y subrayaron que no por ser la tercera designación será aceptada automáticamente por los parlamentarios.

El senador Francois Annick Joseph, de la plataforma Alternativa, advirtió en ese sentido a periodistas que algunas personas del entorno de Martelly, en caso de ser designada alguna de ellas, pueden motivar el voto negativo de alrededor de 25 senadores.

La Cámara de Diputados rechazó el 21 de junio al empresario Daniel Rouzier, cuya designación no llegó a analizarse en el Senado, y el jurista Bernard Gousse fue desestimado ayer en un proceso que esta vez comenzó en la Cámara alta.

El control que mantiene en el Parlamento la formación Inite, liderada por el expresidente Rene Préval, explica el rechazo a estos dos candidatos, algo que nunca antes había sucedido con las designaciones de un gobernante tras vencer en las elecciones presidenciales.

Martelly, ganador de los comicios de marzo, fue investido el 14 de mayo y en estos dos meses y medio no ha logrado la ratificación de un primer ministro a pesar de sus llamamientos a los legisladores para que actúen en interés de Haití y con sentido de la responsabilidad.

La Constitución haitiana establece que si el presidente del país no dispone de mayoría en el Parlamento, debe designar al primer ministro en consulta con los presidentes de las dos cámaras.

La ratificación del primer ministro debe ser aprobada por las dos instituciones legislativas y sólo entonces el aspirante puede formar Gobierno y presentar su programa político, que debe también ser sancionado por el Parlamento.

Por eso, sectores políticos han aconsejado al mandatario conformar una mayoría en las cámaras que permita disponer del apoyo necesario para lograr la ratificación, algo que Martelly, del partido Respuesta de los Campesinos, consiguió ayer en la de diputados, donde 58 de sus 99 miembros suscribieron una declaración de apoyo a la política del mandatario.

Pero este apoyo, que incluía la ratificación del primer ministro, no sirvió de nada, porque el Senado puso fin al proceso de ratificación de Gousse.

Gousse, tras ser rechazado, expresó hoy en una carta pública su agradecimiento al presidente Martelly y estimó que "la derrota es efímera, la del derecho y, tal vez final, la del honor del Senado".

Advirtió que no abandonara "el combate", que "sobrepasa" a su "persona" y precisó que "el horizonte de esta lucha no se detiene en la cuestión del primer ministro".