El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, aseguró hoy que los recortes de 350.000 millones de dólares en los presupuestos de Defensa, previstos en el plan de recortes del gasto público, se realizarán con cuidado y sin afectar la "excelencia de nuestro Ejército".

En una carta enviada al personal del Pentágono, Panetta reconoció que si bien es necesario recortar el presupuesto militar para reducir la deuda de EE.UU., los recortes no se harán "de forma precipitada" o sin la debida consideración.

Al asegurar que evitará repetir "los errores del pasado" que debilitaron a las Fuerzas Armadas tras la Guerra de Vietnam, Panetta dijo que los recortes se basarán en una evaluación de las prioridades nacionales y misiones militares clave del país.

La estrategia de "lograr ahorros con base en una política de seguridad nacional sensata ayudará a los intereses de nuestra nación, y también resultará ser la más sostenible y de mejor ejecución a largo plazo", explicó.

El gran interrogante en el Pentágono, sin embargo, es el monto y alcance de la segunda fase de recortes adicionales que deberá recomendar, antes de fin de año, un "súper comité" de doce líderes demócratas y republicanos de ambas cámaras del Congreso.

Todo dependerá de si el Congreso estadounidense aprueba o no las recomendaciones de ese comité legislativo para continuar la reducción de la deuda.

Panetta dejó en claro que no aceptará recortes drásticos al presupuesto del Pentágono que puedan causar un "daño real" a la seguridad de EE.UU., porque "vivimos en un mundo en el que las redes terroristas nos amenazan a diario".