La Unión Europea (UE) considera fundamental que Serbia y Kosovo retomen el diálogo y espera ver progresos "rápidos y sustantivos" en este sentido, según dijo hoy su portavoz de Asuntos Exteriores, Michael Mann.

En una rueda de prensa, Mann aseguró que el mediador enviado por los Veintisiete a la región, Robert Cooper, está llevando a cabo esfuerzos para tratar de desbloquear la situación creada por las tensiones sobre el control de los pasos fronterizos.

"Como hemos dicho anteriormente, es responsabilidad tanto de Belgrado como de Pristina acabar con las tensiones y restaurar la seguridad", señaló el portavoz.

Mann insistió además en que "la violencia nunca será tolerada" y en que las "acciones unilaterales no son de ayuda" a la hora de volver al diálogo.

En este sentido, pidió a las dos partes la "máxima moderación, evitar una escalada y comprometerse constructivamente a encontrar una solución pacífica y negociada".

El mediador enviado por la UE se reunió ayer con las autoridades de Belgrado y hoy lo hará con las de Pristina, en un intento por superar la crisis fronteriza iniciada la pasada semana, cuando fuerzas especiales kosovares ocuparon los puestos fronterizos con Serbia, una operación ante la que grupos de serbios radicales respondieron con violencia.

"Necesitamos calmar las cosas y volver al diálogo", insistió hoy Mann.

La UE auspicia desde marzo de este año contactos entre las dos partes para tratar de descongelar las relaciones entre Serbia y Kosovo, que se autoproclamó independiente en febrero de 2008.

Antes de la crisis desatada la pasada semana, ese proceso había comenzado a dar sus primeros frutos con acuerdos en materias como movilidad de los ciudadanos, acceso a registros civiles y reconocimiento de los títulos educativos.