Los 33 mineros de Atacama conmemorarán con una misa el próximo viernes el primer aniversario del accidente que los dejó atrapados bajo tierra durante 70 días en el yacimiento San José.

Según confirmaron a Efe fuentes del Gobierno, el presidente, Sebastián Piñera, tiene previsto asistir a esa ceremonia, que se celebrará en la iglesia La Candelaria de Copiapó, cercana al yacimiento, a 800 kilómetros al norte de Santiago.

Tras la misa, el mandatario se dirigirá al Museo Regional de Copiapó para encabezar la entrega a esa institución del famoso papel con el mensaje "Estamos bien en el refugio los 33", con el que los mineros dieron la señal, el 22 de agosto de 2010, de que estaban vivos.

Se espera que en los actos participen los 33 mineros accidentados, aunque según publicó ayer el diario El Mercurio, Mario Sepúlveda, conocido por sus dotes comunicativas, anticipó que no estará presente en la ceremonia.

Ese diario también informa hoy que el Gobierno anunciará el próximo 22 de agosto, con motivo del primer aniversario de la toma de contacto, las pensiones que se concederán a catorce de los mineros que solicitaron ese beneficio para poder jubilarse.

Los catorce trabajadores, entre los que figuran los mayores y más enfermos, pidieron esa pensión argumentando que no han podido superar las secuelas físicas y psicológicas del accidente.

El calendario de conmemoraciones concluirá el próximo 13 de octubre, cuando se cumpla un año del mediático rescate en el que los operarios fueron izados desde los 700 metros de profundidad dentro de una pequeña cápsula.

Desde su salida a la superficie, los mineros han aprovechado las invitaciones que les extendieron para viajar a distintas partes del mundo, mientras se preparan diversas películas para narrar su historia, también reflejada en varios volúmenes disponibles ya en librerías.

Además, el pasado 15 de julio, 31 de ellos presentaron una demanda por 7.750 millones de pesos (unos 16,66 millones de dólares) contra el Estado chileno.

De tener éxito la acción judicial, cada uno de los demandantes recibiría 250 millones de pesos (unos 537.600 dólares).

La demanda se basa en una presunta negligencia de parte del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), que no fiscalizó apropiadamente el yacimiento en el que se desarrolló la tragedia.