La ONU señaló hoy que, pese a los avances registrados, aún persiste en muchos países la supresión de los derechos de las mujeres, lo que supone una limitación de sus derechos fundamentales.

El comité sobre la convención para la eliminación de la discriminación contra las mujeres, que hoy concluyó su 49 periodo de sesiones, adoptó una resolución que insta a los países a garantizar el pleno cumplimiento de los derechos de la mujer en las situaciones de conflicto y postconflicto.

En este periodo de sesiones se analizaron los informes al respecto de Costa Rica, Yibuti, Etiopía, Italia, Nepal, Corea del Sur, Singapur y Zambia.

La presidenta del comité, la jurista brasileña Silvia Pimentel, señaló durante una conferencia de prensa que en todos esos países había mejorado la situación de las mujeres, incluyendo reformas legales encaminadas a poner fin a la discriminación y para promocionar la igualdad de género.

Asimismo, indicó que en alguno de esos países también se pusieron en marcha políticas para permitir el acceso a la propiedad de las mujeres y otras sobre acceso a la salud, a la educación, a mejorar la participación en la toma de decisiones y en los esfuerzos en la lucha para erradicar la violencia contra las féminas, incluyendo la eliminación de la mutilación genital femenina.

Pimentel dijo que el comité expresó su preocupación porque en los ocho países de los que se estudiaron sus informes, "todavía persisten estereotipos y actitudes conservadoras que tienen un impacto sobre el avance de los derechos de las mujeres".

Agregó que el comité también ha visto que en algunos de ellos no hay leyes que aborden el acoso sexual en los lugares de trabajo y la violencia contra ellas, incluida la violación marital.

También expresaron preocupación, dijo Pimentel, porque "en algunos países las tasas de mortalidad maternal son muy altas y hay acceso limitado a los servicios reproductivos de salud".

Otras situaciones de discriminación en algunos de ellos se refieren a las provisiones discriminatorias en temas legales relacionados con el matrimonio, la herencia, la nacionalidad y las relaciones familiares.

Pimentel agregó que el comité subrayó que el tráfico de mujeres y de niños es un "problema común" en algunos de esos países, y que en algunos de ellos las mujeres y las niñas siguen viéndose sometidas a prácticas como la petición de una dote, la poligamia, los matrimonios con niñas, el secuestro y la violación.

La jurista brasileña también indicó que en cada uno de esos países hay grupos de mujeres que sufren discriminación múltiple.

La Asamblea General de la ONU adoptó el 18 de diciembre de 1979 la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer después de más de tres años de negociaciones, y como culminación a décadas de esfuerzos dentro del organismo para abordar la igualdad de género.

Prácticamente todos los países miembros de Naciones Unidas la han ratificado, con la excepción de Irán, Palaos, Somalia, Sudán, Tonga y Estados Unidos.

El comité está presidido por Pimentel y compuesto por 22 expertas más en la materia, entre las que están la cubana Magalys Arocha, la paraguaya Olinda Bareiro-Bobadilla y la española Soledad Murillo, quienes analizan los informes que el cuerpo recibe sobre la situación de los derechos de la mujer alrededor del mundo.

Los países que han ratificado el tratado están obligados a remitir regularmente al comité informes sobre cómo se encuentra el respeto a los derechos que reconoce la convención, para que luego ese cuerpo emita sus recomendaciones a cada uno de los Estados.