El presidente venezolano, Hugo Chávez, le sigue dando vueltas a las consignas y hoy agregó la palabra "independencia" al lema del proyecto político que encabeza, al tiempo de reclamar a los suyos que eliminen el "sectarismo" y el abuso de símbolos como la camisa roja y el término socialismo.

"Esta mañana yo estaba repensando, porque ayer salí en el balcón diciendo 'Patria socialista y victoria', pero esta mañana dije: ya va, victoria tiene que preceder a la patria socialista, el orden de los factores sí altera el producto", comentó Chávez en una comunicación telefónica con la televisión estatal.

"Y lo voy a decir ahorita, porque esto lo pensé esta mañana, como una propuesta: 'Independencia y patria socialista, viviremos y venceremos', porque sin independencia no habría patria y mucho menos socialista. Son etapas de una visión estratégica", sostuvo.

Ayer, en los festejos de su 57 cumpleaños, que celebró en plena recuperación de un cáncer, el mandatario sacó la palabra muerte de la habitual expresión "Patria socialista o muerte, venceremos" alegando que en Venezuela "no hay muerte", sino vida.

"No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer para que viva la república bolivariana y para que viva la gran patria unida", reiteró hoy el gobernante.

Desde que le detectaron el cáncer, Chávez dijo que está "cambiando radicalmente" su vida hacia una etapa "más diversa, más reflexiva y más multifactorial" y pidió, así, "extirpar" el "sectarismo" y "dogmatismo" del proyecto socialista que lidera desde hace 12 años.

"¿Por qué tenemos que andar todo el tiempo de camisa roja?", se preguntó el presidente invitando a sus seguidores a reflexionar sobre el tema.

"En verdad, yo digo que esta gente que anda de ropa interior roja y no se que más roja, pudiera ser sospechosa y me perdonen, ¿no?", continuó el mandatario.

"Y lo mismo pasa con la palabra socialismo", consideró al mencionar la iniciativa de un alcalde de su partido de inaugurar una "avenida socialista", lo que calificó de "estupidez".

Chávez dejó ayer en el armario su habitual camisa roja y sorprendió a los asistentes a una concentración frente al Palacio de Gobierno para festejar su 57 cumpleaños con una camisa amarilla y unos pantalones beige.

El presidente aclaró no obstante que el uso de ese atuendo no tuvo ningún significado ni propósito político.

"Tenemos que reflexionar e introducir cambios en nuestro discurso y en nuestro accionar (...) Tenemos que demoler, luchar, extirpar esos males de por ejemplo el sectarismo, el dogmatismo, eso hace mucho daño", insistió.

En esta línea, Chávez pidió nuevamente abrir el proceso al sector privado y a la clase media dada la "esencia vital" que tienen para su proyecto y lamentó las críticas de algunos sectores oficialistas a esta apertura.

"Raúl Castro está dirigiendo un proceso de autocrítica", señaló el mandatario, poniendo a Cuba y a su gobernante como espejo de un necesario periodo de "reflexión".

Chávez ha venido pidiendo en los últimos meses el apoyo de la clase media reiterando que el proyecto que encabeza no es enemigo de ese grupo social, y hoy reiteró que su Gobierno no busca perjudicar a la pequeña y mediana empresa.

"No es justo que nosotros le demos más bien fuerza a las tesis perversas de la burguesía de que vamos a expropiar las carnicerías, la areperas, las fotocopiadoras, el pequeño comercio, esto no está previsto", se quejó.

"Que nadie de nuestro país lo crea, tenemos que convencerlos de nuestro verdadero proyecto, que este sector nos hace falta y queremos más bien darle crédito", señaló.