El Gobierno venezolano rechazó hoy la política "absurda y extremista" de la "ultraderecha" estadounidense que, a su entender, está arrastrando al Congreso y Gobierno de Estados Unidos.

El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó el rechazo "contundente" del Ejecutivo de Hugo Chávez a la "ultraderecha" estadounidense "que ha venido arrastrando a instituciones como el Congreso de EE.UU. y el propio Gobierno de los EE.UU. hacia posiciones extremas contra la dignidad de América Latina" y de Venezuela.

"Rechazamos absolutamente la agresión de la ultraderecha norteamericana que ha venido posicionándose desde el Congreso de los Estados Unidos", denunció Maduro a la televisión estatal tras una reunión del Consejo de Ministros.

Las declaraciones de Maduro se producen después de que el lunes el Gabinete de Seguridad de ese país acusara a Venezuela de ser permisivo con el terrorismo y el narcotráfico, según denunció hoy la Asamblea Nacional venezolana.

Además tienen lugar tras la decisión del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de EE.UU. de aprobar el pasado día 20 una enmienda que elimina, a efectos prácticos, parte de la ayuda exterior a Argentina, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia.

La enmienda, presentada por el legislador republicano de Florida Connie Mack, fue concebida como una forma de castigo a ciertas naciones que, según el conservador, "interfieren" o "ponen resistencia" a los procesos democráticos.

Para Maduro, la ultraderecha está arrastrando a las instituciones estadounidenses a "una política absurda, extremista y en contra de América Latina" y de Venezuela.

"Rechazamos contundentemente estos pasos que da la ultraderecha y arrastra a parte de las instituciones (...) a una política absurda, extremista y en contra de América Latina y en contra de nuestra patria", sostuvo Maduro.

El jefe de la diplomacia venezolana asumió hoy el papel de portavoz del Consejo de Ministros, en el que no estuvo presente Chávez, quien se recupera de un cáncer, pero que llamó en directo a su canciller dándole instrucciones de "explicar muy bien" las decisiones del Gobierno.

Maduro denunció la "política de agresión permanente y de amenaza" contra Venezuela, una nación, dijo, "democrática, pacífica e independiente".

El ministro respaldó también el "repudio enérgico" al rechazo expresado hoy por la Asamblea Nacional venezolana, de mayoría oficialista, a las declaraciones del Gabinete de Seguridad estadounidense.

El diputado oficialista Pedro Carreño aseguró que los EE.UU. "utilizan esa excusa para arremeter contra los Gobiernos progresistas de la región, contra países que tienen inmensas potencialidades, para, mediante la bota militar, generar el control de las riquezas".