El Senado de Estados Unidos aprobó hoy, de forma unánime, al ex secretario de Comercio Gary Locke como próximo embajador estadounidense en China, el primer funcionario de origen chino en ocupar ese cargo.

Los senadores confirmaron a Locke en el cargo a viva voz y sin debate en reemplazo de Jon Huntsman, quien se ha postulado a la presidencia para el 2012.

Huntsman, ex gobernador republicano de Utah, abandonó el cargo en abril tras dos años dominados por tensiones entre Washington y Pekín por asuntos como el comercio, la manipulación de la divisa china y las diferencias en torno a las relaciones con Irán.

Locke, nombrado por el presidente Barack Obama en marzo pasado, llega al cargo con vasta experiencia en asuntos relacionados con China: como abogado amplió sus contactos con el empresariado chino, y como gobernador de Washington aumentó las exportaciones de ese estado occidental con China.

Durante el proceso de confirmación, Locke, de 57 años, había indicado su compromiso por ampliar el acceso de los productos estadounidenses al mercado chino y también para velar por el respeto a los derechos humanos en ese país.

El martes, precisamente, grupos defensores del Tíbet en EE.UU. divulgaron una carta enviada a Locke, en la que le pidieron que abogue por "los derechos y aspiraciones del pueblo tibetano".

La carta fue divulgada en unos momentos en que, según los activistas, el Gobierno de Pekín ha intensificado su represión en la región del Tíbet.