Asociaciones de afectados del 11-S se mostraron hoy indignados por la publicación de un informe oficial que sigue sin vincular lo ocurrido tras los atentados con casos de cáncer desarrollados por empleados y voluntarios que trabajaron en las tareas de rescate y limpieza de la zona cero en Nueva York.

"Es vergonzoso. No hacen falta médicos ni expertos para saber que sí existe una relación directa entre los casos de cáncer y los humos y cenizas del 11-S", dijo a Efe John Feal, presidente de FealGood, una fundación que defiende los derechos de los rescatistas que intervinieron el 11 de septiembre de 2001 cuando terroristas de Al Qaeda estrellaron dos aviones comerciales contra las Torres Gemelas.

Feal dijo que este año ha asistido a los funerales de 53 personas que murieron por culpa de enfermedades contraídas tras el 11-S, de los cuales "sólo dos" fueron por problemas respiratorios "y el resto" por diferentes tipos de cáncer.

"Para mí eso es más que suficiente", añadió Feal, uno de los miles de voluntarios que participaron en las tareas de limpieza de la zona cero en los meses posteriores a esos atentados terroristas que dejaron casi 3.000 muertos.

Feal respondía así a las conclusiones de un estudio publicado el martes por el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH, por su sigla en inglés), que depende del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), con sede en Atlanta (Georgia).

"En estos momentos no hay pruebas suficientes para proponer que se incluya el cáncer, o ciertos tipos de cáncer, en la lista de las enfermedades relacionadas con el World Trade Center", afirmó John Howard, del Programa federal de Salud del 11S, autor del informe.

Los responsables del estudio reconocen que aunque hasta ahora no han encontrado evidencias médicas y científicas que demuestren una vinculación entre la exposición al humo y el polvo del desescombro de la zona cero y los casos de cáncer desarrollados, no significa que no estén vinculados.

"Mientras se sigan publicando conclusiones e investigaciones, seguiremos haciendo revisiones periódicas sobre el cáncer para el Programa de Salud del World Trade Center", añadió el doctor Howard, que espera tener una actualización a mediados de 2012.

Las conclusiones del estudio también fueron criticadas por legisladores de Nueva York como el senador Charles Schumer, que lo tachó de "prematuro", o la representante Carolyn Maloney, que lamentó que todavía no hayan encontrado evidencias científicas.

El Congreso de EE.UU. aprobó en diciembre pasado un fondo de 4.200 millones de dólares para dar cobertura médica gratuita durante la próxima década a los trabajadores y voluntarios que cayeron enfermos tras participar en las tareas de rescate y limpieza de la zona cero.

La ley, llamada "James Zadroga - 11 de septiembre de 2010" en honor a un agente de policía de Nueva York que falleció por problemas en las vías respiratorias en 2006, incluye enfermedades como asma, obstrucción pulmonar o bronquitis crónica, entre otros.

Una de las mayores reivindicaciones que hacen las asociaciones de afectados del 11-S es que las autoridades incluyan el cáncer en la lista de enfermedades relacionadas con ese suceso para recibir ayudas públicas para costear los tratamientos.