El presidente Daniel Ortega, que encabeza la intención de votos con un 56,5 % según una encuesta publicada hoy, tildó de "somocista" a la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que acusa al Gobierno sandinista de manipular la fe católica.

Un sondeo de la firma M&R Consultores, divulgada hoy en el periódico local La Prensa, confirma a Ortega en el primer lugar de intención de voto con 56,5 % y ubica en segundo lugar, con 14,1 %, al empresario de radio y diputado en el Parlamento Centroamericano Fabio Gadea, de la opositora Alianza Partido Liberal Independiente (PLI).

Ortega logró optar por un segundo mandato consecutivo después de que magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declararon inaplicable la norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata.

La encuesta ubica en tercer lugar al expresidente Arnoldo Alemán (1997-2002), del opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC), con 5,8 % de intención de voto.

Un 22,4 % no se inclinó por ninguno de los candidatos a la presidencia.

El sondeo se realizó del 29 de junio al 14 de julio entre 1.600 personas mayores de 16 años (la edad mínima para votar) y tiene un margen de error del 2,5 %, con un nivel de confianza del 95 %.

Por otro lado, el mandatario sandinista respondió a una serie de críticas de los líderes religiosos nicaragüenses al decir que la Iglesia católica ha sido "somocista hasta los tuétanos".

En declaraciones que publica hoy el portal gubernamental El 19, Ortega acusó a la Iglesia católica de guardar silencio tras una masacre ejecutada por la Guardia Nacional somocista el 23 de julio de 1959 contra un grupo de estudiantes que protestaba en León, 92 kilómetros al noroeste de Managua.

"Ni una palabra (dijeron). Todos ellos eran somocistas. Somocistas hasta los tuétanos", aseguró el mandatario.

También criticó que los obispos sepultaron "con honores de Príncipe de la Iglesia" al dictador Anastasio Somoza García, ajusticiado en 1956 por Rigoberto López Pérez.

Las diferencias entre el gobierno sandinista y la Iglesia católica se acentuaron luego de que la primera dama, Rosario Murillo, calificó como una "gran misa revolucionaria" un acto de masas realizado el pasado 19 de julio, cuando se celebró el 32 aniversario de la caída de la dictadura de los Somoza.

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, denunció una manipulación de la fe católica y llamó al "pueblo inteligente" no dejarse engañar por quienes "desfiguran a Dios".

Además, Báez exigió un Estado laico en Nicaragua, como lo estipula el artículo 14 de la Constitución, y añadió que "un gobierno no puede llamarse cristiano".

Ortega, en tanto, sostuvo que "no está vedado" ni "prohibido" que su gobierno se proclame "cristiano".

Agregó que en todo el mundo existen los partidos socialcristiano y democratacristiano, sin que la Iglesia católica se oponga.

"Esto lo reconoce el Vaticano, esto lo reconoce la Iglesia como algo normal, no lo ve como una invasión en sus funciones", opinó Ortega.

En las elecciones presidenciales de noviembre Ortega buscará la reelección frente a una oposición fragmentada en cuatro frentes, que denuncia que esa postulación es un "golpe a la democracia".

Unos 3,3 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir el 6 de noviembre a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.